Fragmentos de un artículo de Michael Roberts
La guerra económica entre los estados de la OTAN,
liderados por Estados Unidos, y Rusia se está intensificando junto con la guerra
real en la propia Ucrania. En respuesta a la invasión de Ucrania por parte de
Rusia, EEUU y Europa han subido la apuesta al imponer sanciones económicas. El primer
grupo de ellas fue la suspensión de cualquier relación comercial con varios de
los principales bancos rusos, incluidos los dos más grandes Sberbank y VTB. Sin
embargo, fue significativo que las sanciones excluyeran a Gazprombank, el
principal prestamista ruso para empresas exportadoras de energía. Claramente,
occidente no quiere interrumpir las exportaciones de petróleo y gas con las
sanciones, cuando solo Alemania depende de las importaciones rusas para cubrir
el 40% de sus necesidades energéticas.
Como resultado, el paquete de sanciones de la OTAN tiene
excepciones sustanciales. En particular, si bien sanciona a las principales
instituciones financiera rusas, exime ciertas transacciones con esas instituciones
relacionadas con la energía y los productos básicos agrícolas que representan
casi dos tercios de las exportaciones totales. Significativamente, ¡Italia
presiono con éxito para eximir la venta de bolsos Gucci italianos a los ricos
de Rusia de la lista de exportaciones prohibidas!
La UE y EEUU han organizado un grupo de trabajo para “identificar,
perseguir y congelar los activos de las empresas y los oligarcas rusos
sancionados, sus yates, sus mansiones y cualquier ganancia obtenida de forma ilícita
que podamos encontrar y congelar”.
Las prohibiciones de exportación y comercio, la suspensión
de tratos con bancos seleccionados y el retiro de algunos privilegios para los oligarcas
rusos tendrán poco efecto en Rusia. El comercio de energía continuará, con
Rusia todavía proporcionando el 25-30% de los suministros de energía europeos. Y
Rusia ha aumentado de menos del 2% del PIB en 2014 a alrededor del 9% del PIB
en 2021, con reservas sustanciales de exceso de ahorro que pueden aprovecharse
en caso de necesidad. El sector público en general, incluido el banco central
de Rusia (CBR), el sector empresarial y el sector financiero son acreedores
externos netos. El CBR tiene más de 630.000 millones de dólares en reservas,
suficientes para respaldar las tres cuartas partes de la oferta monetaria
nacional, por lo que no habría necesidad de imprimir rublos para financiar la
actividad económica. Además, Rusia tiene un fondo soberano de 250.000 millones
de dólares, que aunque carece de liquidez en buena medida, puede utilizarse
para aumentar la inversión.
Las empresas rusas y el gobierno se han preparado para
posibles impactos futuros, como la pérdida de acceso al dólar (USD) y su uso en
transacciones comerciales y financieras ya ha disminuido drásticamente. El Ministerio
de Finanzas ya no tiene activos denominados en USD en su fondo petrolero y el
CBR también ha reducido la participación de USD en sus reservas a la mitad, a
alrededor del 20 %; ya que el euro, y en menos medida el renminbi chino, se han
convertido en las alternativas preferidas. Muchas empresas y bancos rusos
incluyen ahora de forma rutinaria cláusulas de los contratos que estipulan el
uso de otra divisa para los pagos en caso de que no se pueda usar el USD. Rusia también ha acelerado el uso de sus
propias tarjetas de pago, como el Mir, así
como su propio servicio de mensajería System for Transfer of Financial Mesages
(SPFS) similar a SWIFT. Sin embargo, actualmente ambos solo operan a nivel nacional.
Por eso los gobiernos de EEUU y Europa han decidido
ahora introducir sanciones mucho mas fuertes. Planean sacar a los bancos rusos
del sistema de transacciones internacionales SWIFT y congelar los activos del
banco central ruso. La salida de SWIFT complicará drásticamente la capacidad de
los bancos rusos para realizar operaciones internacionales. Se verán obligados
a utilizar acuerdos bilaterales con bancos “amigos” o tecnología antigua como
los faxes.
Pero eso también podría dañar la banca y el comercio
de Europa, en particular, si el prestamista de energía Gazprombank también es
eliminado de SWIFT ( lo cual no es probable).
La medida mas grave es la propuesta de congelar los
activos de dólares del banco central ruso. Esto nunca le había sucedido antes a
un estado miembro del G20. Solo los bancos centrales de Venezuela, Corea del
Norte e Irán han corrido esa suerte. Si es efectivo, significaría que las reservas
de divisas rusas en dólares no podrían usarse en absoluto para respaldar el
rublo en los mercados internacionales de divisas o sostener el financiamiento en
dólares de los bancos comerciales nacionales. El gobierno tendría que depender
de la financiación en rublos (y el rublo se esta desplomando en los mercados de
divisas mundiales) y monedas no fiduciarias como el oro.
La mayor parte de las reservas de divisas de Rusia se mantienen
en los bancos centrales occidentales. Rusia tiene alrededor del 23% de sus
reservas en oro, pero no está claro dónde se encuentra físicamente. Si se
aplica esta sanción podría dañar seriamente los flujos monetarios y al rublo
ruso, provocando una inflación acelerada e incluso corridas bancarias.
Luego están las sanciones de <<combustión lenta>>
sobre el acceso de Rusia a tecnologías clave. Estados Unidos tiene como objetivo
excluir a Rusia de los suministros globales de chips. La medida corta el
suministro de los principales grupos estadounidenses como Intel y Nvidia.
Taiwan Semiconductor Manufacturing Company, el fabricante de Chips por contrato
más grande del mundo, que controla más de la mitad del mercado mundial de chips
hechos a pedido, también se comprometió a cumplir plenamente con estos nuevos
controles de exportación. A Rusia ahora se le niega efectivamente el acceso a
semiconductores de alta gama y otras importaciones tecnológicas esenciales para
su avance militar. Sin embargo, es posible que las empresas chinas,
especialmente aquellas que han sido objeto de sanciones estadounidenses, puedan
ayudar a Rusia a eludir los controles de exportación. Huawei podría intervenir
para desarrollar el mercado ruso de equipos de telecomunicaciones.
Por supuesto, mucho depende de cómo se desarrolle la
guerra. Si Putin puede obtener el control de Ucrania, eso pondrá a su disposición
importantes riquezas para ser explotadas. Ucrania es rica en recursos
naturales, particularmente de depósitos minerales. Posee las reservas más
grandes del mundo de mineral de hierro de grado comercial: 30 mil millones de
toneladas de mineral o alrededor de una quinta parte del total mundial. Ucrania
ocupa el segundo lugar en términos de reservas conocidas de gas natural en Europa,
que hoy en día permanecen en gran parte sin explotar. La geografía mayormente
plana de Ucrania y la composición del suelo de alta calidad hacen del país un
gran productor agrícola regional. El país es el quinto mayor exportador mundial
de trigo y el mayor exportador mundial de aceites de semillas como el girasol y
la colza. La minería de carbón, los productos químicos, los productos mecánicos
(aeronaves, turbinas, locomotoras y tractores) y los astilleros son sectores
importantes de la economía ucraniana.
(publicado completo en el blog de Michael Roberts).
No hay comentarios:
Publicar un comentario