Apuntes
de la bitácora de viajes
"Al
encuentro de la China profunda” (4)
Ing.
Luis Alberto Arenas Vega
Bogotá,
octubre de 2024
E L R Í O L I J I A N G Y L A S M O N T A Ñ A S D E G U I L I N
El presente texto es la cuarta de cinco crónicas de un viaje que comenzó y
terminó en Beijing, de donde partimos mi hijo Carlos y su familia y el suscrito,
para recorrer las provincias de Hunan y Shaanxi y la región autónoma de
Guangxi, en la frontera de la China profunda. Eran los días finales de agosto y
principio de septiembre del año en curso, en la parte final del verano del
hemisferio norte.
Nuevamente retornamos al sur y después de otras diez horas en tren llegamos a la ciudad de Guilin, en la Región Autónoma de Guangxi, en las vecindades de Vietnam. Al suroeste, bastante alejadas, están las grandes urbes industrializadas de Cantón y Hong Kong, en las costas del Mar Meridional de China.
La Región Autónoma de Guangxi es montañosa, pero cuya máxima altura sólo alcanza los 2.000 metros. En las vegas del río Lijiang* cuyas aguas bañan a Guilin, las crestas de las cordilleras ofrecen un panorama muy especial de montañas que parecen aisladas con puntas aguzadas de diferentes formas.
Técnicamente estos paisajes son conocidos como cársicos o cársticos, caracterizados por la forma afilada de las montañas rocosas en la superficie y de sumideros de agua y cuevas en el subsuelo. Los relieves montañosos han sido originados en los períodos geológicos del pasado por meteorización química de ciertas rocas compuestas por materiales solubles en agua, como la caliza y el yeso.
Guangxi es una de las cinco Regiones Autónomas, con un 32% de la población de origen de la etnia zhuang y otras cuatro minorías menores al 3% que hablan sus propios idiomas. Un suelo muy rico en agua, donde en gigantescos humedales se cultiva el arroz, a diferencia del cultivo nuestro que es secano. Son famosos los bancales o terrazas para el cultivo del arroz llamados El espinazo del dragón. Un dato para un ejercicio comparativo: según las estadísticas, las exportaciones de esta provincia son casi iguales a las de Colombia.
La ciudad de Guilin, conocida como la ciudad de Los dos ríos y los cuatro lagos, es muy antigua y declarada por el Gobierno como una de las cuatro ciudades del país de interés nacional y de protección especial. La Colina del elefante, en el centro de la urbe, es conocida como el rey de las montañas circundantes con su Cumbre de la belleza solitaria. Un paseo muy atractivo es el paseo en bote por la noche por los lagos y los ríos el cual, como aplicados turistas, cumplimos con la cita.
Paseo nocturno por los lagos, centro de Guilin. A mano izquierda, Colina del elefante. Foto del autor.
Al otro día, viajamos durante cinco horas, 30 kilómetros aguas abajo por el río Lijiang hasta el condado de Yangshuo para admirar el paisaje montañoso cársico y luego regresamos en autobús por carretera. El dorso del billete de 20 yuanes, de curso legal, recrea los paisajes que atravesábamos. Estas aguas son muy concurridas y una larga fila de embarcaciones con turistas navegan hacia arriba o hacia abajo siguiendo la corriente de sus aguas cristalinas.
Estas tierras --hacia el norte, aguas arriba del río Lijiang---, estuvieron muy muy vinculadas al nacimiento y devenir de la nación. El canal Lingqu de 37 kilómetros ---construido en el año -214 por orden el Primer Emperador que conecta los ríos Xiang y Lijiang--- fue una de las obras de ingeniería que le dieron unidad a la nación y que aún permanece funcional e incorporada al paisaje. Con dirección norte, el Xiang desemboca en el Yangtse, y el río Lijiang que corre al sur termina en la cuenca del delta del río de la Perla que pasa por Cantón y desemboca en Hong Kong. Constituye un camino de agua de 2.200 kilómetros de largo que desde la Antigüedad unió el sur con el norte del imperio facilitando el desplazamiento de la población y el comercio.
A lo largo de las dinastías, Guilin fue un puesto de avanzada militar para el resguardo de las fronteras del sur del imperio y durante las dinastías Qing y Ming fue capital provincial. La dinastía manchú Ming construyó palacios para la familia imperial que se han reconstruidos y están abiertos al público formando un complejo conocido como la Ciudad del Príncipe, dentro del cual está la Colina del elefante. Al proclamarse la república en 1911, el presidente Dr. Sun Yat-sen fijó durante un tiempo su residencia en este lugar. En 1929 Deng Xiaopin, el Pequeño timonel (remoquete sin duda por su baja estatura), dirigió desde aquí un levantamiento revolucionario fallido. La línea Chongqing, Changsha y Guilin marcó la frontera hasta donde pudo llegar el invasor japonés en su intento de avasallar a China y en su camino al sudeste asiático durante la segunda guerra mundial.
Guilin, como la mayoría de las ciudades antiguas de la China profunda, han crecido alrededor de su centro histórico que conservan y mantienen con gran esmero y cuidado. Son lugares silenciosos y limpios, muy distintos a nuestras ruidosas ciudades tropicales desordenadas. No existen vendedores ambulantes ni otros obstáculos para el libre desplazamiento de los transeúntes. Posee una gran aeropuerto, con todas las comodidades modernas, a donde acudimos para tomar el vuelo de regreso a Beijing.
* También conocido como río Li en las referencias occidentales, pero en los boletos de transporte e informaciones oficiales locales la transcripción es Lijiang, con dos caracteres. Por esa razón lo adoptamos aquí. El río Lijiang es uno de los trece ríos chinos con protección nacional prioritaria y la información local habla de “uno de los quince ríos más bellos del mundo”.
Continuará:
Postales de Beijing
Río Lijiang, aguas abajo, panorama de las montañas. Foto del autor.
Río Lijiang, aguas abajo, cañón entre montañas cársicas. Foto del autor.



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