Enrique Alfonso Rico C. – noviembre 2023
El Conflicto Palestino-Israelí no comenzó el 7 de octubre de 2023, como lo han presentado los grandes medios de comunicación occidentales, los grupos de poder mundial y los gobiernos afines a ellos: Estados Unidos, Europa y algunos otros regímenes títeres de dichos poderes centrales, a raíz del ataque terrorista del grupo Hamás (“Movimiento Islámico de Resistencia Palestina”), en ese día, a un territorio de invasores colonos israelíes, que pertenece a Palestina. Tampoco se inició con la creación de Hamas en 1987. Ni mucho menos en la época bíblica, es decir, de hace miles de años, como se le ha hecho creer a mucha gente desde tiempo atrás.
Tampoco es un conflicto religioso entre judíos y musulmanes. Además, el ser judío no es una raza, es una religión, como el ser cristiano, musulmán, budista, etc. Es decir, la raza judía, la etnia judía, no existe, como no existe la raza cristiana, la raza musulmana, la raza budista. Existen judíos colombianos, norteamericanos, europeos, africanos, asiáticos; su raza o etnia es la de su país de origen.
El problema histórico surgió de la siguiente manera: los judíos, como religión, se constituyeron desde fines de la llamada Edad Media, en Europa, como guetos que, reforzados ideológicamente en su religión y considerándose “el pueblo elegido por Dios” para dirigir la humanidad, fueron adquiriendo gran poder económico en el nacimiento del capitalismo, mediante los préstamos usureros. Fueron creando así los bancos, sobre todo en Inglaterra y Alemania, que se convirtieron después en grandes corporaciones financieras internacionales: los Rothschild, JP Morgan, Goldman Sachs y otros. Como vieron que iban manejando, en cierta forma, la economía mundial de la época, y reforzados en su mesianismo religioso, crearon con el ideólogo judío alemán Theodor Herzl, el sionismo, a finales del siglo XIX, que proclamaba que “los judíos necesitaban una patria, un Estado”, con la finalidad de seguir controlando los poderes mundiales. Estudiaron varias posibilidades en cuanto al lugar: Argentina, Uganda y el Medio Oriente. Descartaron las dos primeras y, como ya se vislumbraba el descubrimiento del petróleo en el Medio Oriente, optaron por esta última, aludiendo, además, al bíblico monte sagrado de Sion en esa región.
A fines de la Primera Guerra Mundial, fue derrotado el Imperio Otomano (turco), que dominaba el Medio Oriente, por parte de los imperios británico y francés, que se repartieron esa región y la convirtieron en protectorados. El primer ministro Británico Balfour declaró (lo que se llamó la “Declaración Balfour”), en 1917, que los judíos necesitaban un hogar, y el mejor sitio era el histórico territorio palestino (árabe), su protectorado, y podían emigrar allí los judíos europeos y comprar tierras, lo que realmente ocurrió. Esta emigración y compra de tierras palestinas por parte de judíos europeos creció enormemente durante la Segunda Guerra Mundial, atizada por la persecución nazi. Los judíos europeos instalados en Palestina comenzaron a hacer atentados contra las autoridades británicas en esa región reclamando independencia de Gran Bretaña. La comedia estaba bien montada. Tal exigencia de los judíos europeos en Palestina, llamados “nacionalistas”, fue llevada por Gran Bretaña a las Naciones Unidas, controladas en esa época por Estados Unidos e Inglaterra (como al parecer es igualmente hoy en día), e hicieron aprobar la creación del Estado de Israel, inclusive con el apoyo de la entonces Unión Soviética, quien, en ese momento, veía ingenuamente en las acciones judías en Palestina un movimiento independentista, antiimperialista, nacionalista. Así se creó el Estado de Israel, en 1948, que implicó la partición del viejo territorio de Palestina. ESTA ES LA CAUSA HISTÓRICA REAL DEL CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ, la introducción de un cuerpo extraño en una zona legendariamente árabe, palestina en concreto, como consecuencia del colonialismo europeo y norteamericano. Es un ESTADO ARTIFICIAL, IMPUESTO DESDE EL EXTERIOR, que no surgió como consecuencia de la consolidación de una nación de los pueblos nativos de la zona, como han surgido tradicionalmente los Estados a través de la historia humana.
Obviamente, los pueblos árabes respondieron militarmente para recuperar ese territorio arrebatado. Pero ya el ejército israelí, desde fines de la década de los 40 del siglo XX, armado y entrenado por las potencias europeas y norteamericana, derrotó, como ha seguido derrotando a los países árabes desde esa época en las diferentes guerras (1956, 1967, 1973), y les ha ido arrebatando territorios a los países vecinos (Siria, Líbano, Palestina, Jordania).
Los palestinos, el pueblo árabe más perjudicado, quedó prácticamente encerrado en un pequeño territorio (Gaza y Cisjordania), que ha venido siendo invadido por colonos israelíes armados y promocionados por el Estado de Israel, y frecuentemente bombardeado por el Estado de Israel. Entonces, los palestinos crearon organizaciones armadas radicales para tratar de recuperar su ancestral territorio. Como no poseen tanques, aviones, artillería pesada, es decir, no son un ejército regular, han incursionado con acciones de tipo guerrillero, algunas en verdad terroristas, pero es su manifestación de resistencia. Así surgieron HAMÁS y HEZBOLÁ.
El Estado de Israel, como se considera “el pueblo elegido de Dios”, se ha ubicado por encima de cualquier ley internacional, los derechos humanos, las Naciones Unidas, y rechazado, de hecho, las innumerables resoluciones de esa organización internacional contra las constantes agresiones e invasiones del Estado de Israel contra sus vecinos árabes. Eso lo hace porque tiene el apoyo de los grandes poderes mundiales capitalistas que, en últimas, no hacen nada para variar dicha situación de constante genocidio contra el pueblo palestino, y califican las acciones criminales de ese Estado, como “el derecho a defenderse” de quienes quieren destruirlo. En este contexto, son “válidas” la masacre contra Gaza, iniciada el 07 de octubre, con la destrucción de hospitales, escuelas, viviendas, oficinas de las Naciones Unidas en Gaza, y causando, más de 12 mil muertos, entre ellos más de 9 mil niños, muchos periodistas, personal médico y funcionarios de las Naciones Unidas. Justifican dichos crímenes diciendo que es una lucha a muerte contra Hamás, quien se esconde, según ese Estado, entre de la población civil y en numerosos túneles debajo de dichas edificaciones. Y la llamada comunidad internacional no ha hecho casi nada para detener esa espantosa masacre. Sólo algunos sectores populares de pocos países se han manifestado con protestas públicas, pero, al parecer, esto les importa muy poco a los dirigentes criminales del Estado Sionista de Israel y a los Imperios norteamericano y británico, los principales sustentos de ese Estado genocida. Son 75 años continuos de semejantes crímenes de lesa humanidad contra el pueblo palestino, añadiendo además el falso argumento que están combatiendo lo que ellos llaman el “antisemitismo”.
VIDEOS Y DOCUMENTOS COMPLEMENTARIOS:
https://www.youtube.com/watch?v=6L5PQSg1-E0
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