Apuntes de la bitácora de viajes
“Al encuentro de la China profunda” (1)
Ing. Luis Alberto Arenas Vega
Bogotá, septiembre de 2024
EL GRAN CAÑÓN DE ZHANGJIAJIE
El
presente texto es la primera de cinco crónicas de un viaje que comenzó y terminó en Beijing, de donde partimos mi hijo Carlos y
su familia y el suscrito, para recorrer las provincias de
Hunan y Shaanxi y la región autónoma de Guangxi, en la frontera de la
China profunda. Eran los días finales de agosto y principio
de septiembre del año en curso, en la
parte final del verano del hemisferio norte.
La provincia de Hunan (se pronuncia junán) tiene dos impresionantes parques nacionales, declarados Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1992: Zhangjiajie y la Montaña de Tianmen y visitarlos era el objetivo del viaje a esta zona del país.
Hunan está en la parte central del sur de China, alejada de la zona industrial costera densamente poblada y desarrollada. Fue una de las rutas históricas por donde llegó el budismo a estas tierras en el siglo III de nuestra era. Viaje al Oeste, una de las más famosas novelas del Asia Oriental escrita durante la dinastía Ming, siglo XVI, se desenvuelve en los idílicos paisajes hunaneses. Narra las aventuras de un monje que viaja a la India en búsqueda de los textos genuinos del budismo, acompañado por el rey mono, uno de los personajes folklóricos más populares y queridos de China, junto al dragón. Pero la importancia histórica de la región se magnifica en la época moderna: aquí nació el Presidente Mao, considerado y reverenciado como el fundador del actual orden político que gobierna la república.
Después de once de horas de viaje en tren desde Beijing, a una velocidad promedio superior a los de 300 km/hora, se llega a Zhangjiajie, un pequeño pueblo de millón y medio de habitantes. La línea férrea atraviesa las provincias de Henan, Hebei y Hubei donde el tren va haciendo paradas que permite el desplazamiento de multitudes de viajeros entre estas provincias y el sur del país.
El viaje terrestre permite apreciar las zonas suburbanas de las grandes ciudades y los incontables pueblos a los dos lados de la vía, erizados de torres multifamiliares de más de quince pisos, que se esparcen por el paisaje hasta donde la vista alcanza.
El Parque Nacional Bosque de Zhangjiajie se encuentra en el valle de Suoxiyu, rodeado por las montañas de Tianzi, al norte de la provincia de Hunan, y es uno de los grandes parques naturales chinos famoso por su belleza y grandes obras civiles para el esparcimiento y goce de la naturaleza. Sobresale un puente colgante peatonal hecho de cristal con más de 400 metros de longitud y piso de vidrio transparente que permite admirar el precipicio que se abre sobre un abismo de 300 metros hasta el nivel del suelo. En instalaciones a la entrada del puente se provee a los caminantes de fundas para cubrir el calzado y proteger el piso que luce su brillantez natural.
Foto: del autor
En las cercanías está el Parque Nacional de la Montaña Tianmen que se distingue por su gran agujero natural en la parte central de la montaña, llamada “la puerta del cielo” y donde convergen diversas instalaciones para ascender o descender. Un cable aéreo de casi ocho kilómetros de longitud permite llegar desde la parada de buses y de la estación del tren a la parte alta de la montaña donde comienza un largo sendero peatonal que rodea la cumbre. El camino es amplio y de construcción sólida de bloques de madera o de piedra para que lo transiten cientos de miles de personas con seguridad y comodidad. Algunas secciones están sobre el vacío con piso de vidrio transparente. Los paisajes de las montañas adyacentes y los cañones formados entre ellas ofrecen un espectáculo de grandiosa majestuosidad adornado por las formaciones calcáreas de estalagmitas que se erigen por doquier en la búsqueda de las alturas celestiales.
Fotos: Ing. Carlos Arenas Sabogal
Multitudes
de turistas chinos, donde casi los únicos extranjeros éramos nosotros,
transitan estos caminos de una limpieza y cuidados excepcionales. Cada parque
merece una estadía de varios días para recorrer los cauces de aguas y las
cataratas, los lagos y los bosques, pero nosotros que veníamos desde el otro
lado del mundo sólo pudimos dedicarles un día a cada uno.
Foto: Ing. Carlos Arenas Sabogal
Continuará: Changsha, la capital de la provincia de Hunan
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