Apuntes de la bitácora
de viajes
"Al encuentro de la
China profunda” (2)
Ing. Luis Alberto Arenas
Vega
Bogotá, octubre de 2024
CHANGSHA, LA CAPITAL DE
LA PROVINCIA DE HUNAN
El presente texto es la segunda de cinco crónicas de un
viaje quecomenzó y terminó en Beijing, de donde partimos mi hijo
Carlos y su familia y el suscrito,
para recorrer las provincias de Hunan y Shaanxi y la región autónoma
de Guangxi, en la frontera de la Chinaprofunda. Eran los días finales de agosto y principio de
septiembredel año en curso, en la parte final del verano del
hemisferio norte.
Hacia el sur, a una corta distancia de Zhanjiajie, está la ciudad de Changsha, capital de la provincia de Hunan a la que llegamos por vía férrea. Es una ciudad moderna, de avenidas amplias y con servicio de metro, de vibrante actividad agropecuaria y comercial cuyo aeropuerto es uno de los más grandes del país en cuanto a tamaño y tráfico de pasajeros. Forma parte de la zona central rural que produce los alimentos para la parte industrial y por lo tanto es clave en el funcionamiento de la economía. Se dice que alimenta a China. En la actualidad se desarrolla también una base industrial de alta tecnología para la producción de bienes intermedios como consecuencia de la política “doble circulación” que prioriza el consumo interno al comercio de exportación.
Antiguo centro urbano ha estado muy vinculado al
acontecer de la nación. Hay indicios de asentamientos humanos desde el siglo
XI antes de nuestra era, pues así lo atestiguan los ideogramas en los
caparazones de tortuga cuyo significado es “Lago arenoso”. El sitio debió ser
una laguna enorme hoy reducida a cuatro lagos ubicados en el centro de la urbe.
El más grande está rodeado por dos hermosas pagodas cuya iluminación resalta
el encanto del paseo nocturno en bote que hicimos por la noche.
La ciudad fue creciendo a lo largo del río Xiang, que
corre de este a oeste de la urbe. Dos islas quedaron en el centro de la ciudad:
una pequeña y otra larga de seis kilómetros y 200 metros de ancho,
antiguamente llamada “Largo banco de arena” y modernamente Isla Naranja.
La isla grande es actualmente un parque con un gigantesco
rostro del Presidente Mao en el borde norte, conocida como la Estatua del joven
Mao. Diseñada por un grupo de artistas de la Academia de Bellas Artes de
Guangzhou (Cantón) está compuesta de ocho mil piezas de granito traídas de
la provincia costera de Fujian. Tiene 32 metros de alto igual a los años que
tenía Mao cuando era profesor de la Escuela Normal de Changsha en 1923, de la
cual había egresado con título de maestro de escuela primaria.* En 1926
escribió el poema Changsha que figura como el primero en las antologías
poéticas de su autoría y considerado por la crítica literaria como una obra
de «consumada maestría» y escrito al estilo tradicional de la poesía antigua
china.
Estatua del joven Mao, río Xiang, isla Naranja, Changsha. Foto del autor.
Lo visitamos al anochecer cuando la iluminación de los
altos edificios a lo largo de las dos riberas irrumpe en el panorama y le da al
entorno un espectáculo visual sorprendente. La plazoleta frente a la estatua
estaba repleta, tal vez unos 60 mil visitantes jóvenes, la gran mayoría sino
la totalidad chinos.
Multitud de jóvenes en la explanada frente a la Estatua del joven Mao, río Xiang, isla Naranja, Changsha. Foto del autor.
Panorámica de la orilla opuesta, río Xiang, isla Naranja, Changsha. Foto: Ing. Carlos Arenas Sabogal
Fue inaugurada en 2009, casi 40 años después de la
Revolución Cultural cuando hizo furor el culto a la personalidad del Gran
timonel. Durante el período de reforma y apertura de la economía china al
mundo fueron eliminados todos los rastros de semejante arma política. Hoy
parece surgir rejuvenecido, estilizado pero grandioso y solo presente en la
China profunda, alejado del circuito del turismo internacional de la zona
costera industrializada.
En China existe un “turismo rojo”, no promocionado para
los turistas extranjeros, compuesto por lugares épicos de los comunistas en su
lucha por ascender al poder. La Estatua al joven Mao, la aldea de Shaoshan
---lugar donde nació Mao---, y la Escuela Normal denominada el alma mater del
presidente Mao, forman parte de tal circuito.
Durante la época de la reunificación del impero, siglos III antes de nuestra era, Changsha era una ciudad fortificada y existió un reino con ese nombre en la siguiente dinastía de los Han. Fue destruida varias veces y durante el primer milenio de nuestra era fue un importante centro comercial, especialmente de arroz y de templos budistas. Desde 1664, durante la dinastía Qing, ha sido capital de la provincia de Hunan. El tratado de Shanghái de 1903 firmado por China y Japón abrió la ciudad al comercio extranjero. La invasión japonesa de 1935 logró llegar hasta aquí aunque permaneció por breve tiempo. A partir de 1980 los edificios históricos comenzaron a ser restaurados.
Dos de los más importante edificios de la ciudad son el
Templo budista Kaifu y el pabellón de un poeta de la dinastía Tang. El templo
Kaifu es una edificación que ocupa un extenso espacio y fue construido durante
el llamado período de las Cinco Dinastías y los diez reinos (907/960),
destruido varias veces y reconstruido, hoy está abierto al público y a la
feligresía de una de las numerosas ramas del budismo. Durante la noche son muy
concurridas las calles peatonales de Huangxing Lu y Huangxing por su comercio y
luminosidad.
Un pabellón interior, templo budista de Kaifu, Changsha. Foto del autor.
Un altar, templo budista de Kaifu, Changsha. Foto del autor.
Pabellón de un poeta de la dinastía Tang. Foto: Ing. Carlos Arenas Sabogal
**Jerome Ch'ên, Mao y la revolución china seguido de 37 poemas de Mao Tse-tung, traductores Isidro Molas y Luis Avilés, Oikos- Tau Ediciones, Barcelona, 1968, p. 357.
Continuará: La guardia inmortal del primer emperador (3)






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