jueves, 10 de marzo de 2022

LAS POLÍTICAS DE CONTENCIÓN DE ESTADOS UNIDOS A CHINA (Segunda parte)

Por: Ing. Luis Alberto Arenas Vega*

La teoría del caos constructivo. Uno de los ideólogos de esta teoría fue Zbigniew Brzezinski (1928/2017, de origen polaco), académico de profesión, asesor del Pentágono y Consejero de Seguridad del gobierno de Jimmy Carter y autor de El gran tablero del mundo--La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos.(4) Los Estados Unidos, la única superpotencia, tiene el deber y el derecho de evitar el surgimiento de otra superpotencia rival que amenace sus intereses y su bienestar; en consecuencia, «los EEUU frente a un país que no ceda a sus objetivos estratégicos, debe ser desestabilizado bajo toda circunstancia; y de no lograrlo podría impulsar qué parte de su territorio sea desmembrado tal como se hizo en Colombia en 1903.» 

            Ya a comienzos del siglo XXI, era unánime la certeza entre los estrategas conservadores que la única potencia que tendría capacidad de retar a los Estados Unidos, en los escenarios económico, tecnológico y militar, era China. Pero una pausa en este escenario de confusión ideológica ocurrió cuando se perpetró el ataque terrorista a las Torres Gemelas en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, que creó las condiciones para poner en práctica la teoría del caos constructivo, corto período a partir de 2002, cuyas consecuencias desastrosas aun soportan los pueblos del Medio Oriente. Washington aprovechó el ataque para concretar la construcción de un “Nuevo orden mundial” que desembocó en las guerras de Afganistán, de Irak, de Siria, de Libia, la parte final y decisiva del conflicto de Yugoslavia y la invasión de Israel al Líbano. Como tales guerras se convirtieron en interminables o de efectos perversos, y no afectaban al principal enemigo estratégico pues solo era aplicable a pequeños Estados, no se pudo dar forma al nuevo orden mundial que surgiría del caos constructivo. 

            Teoría del primer enemigo. Al continuar el fortalecimiento de China en todos los ámbitos, no quedaban ya otras alternativas que el pragmatismo y la contención.(5) Así fue como surgió la “Teoría del primer enemigo”, puesta en práctica por la secretaria de Estado del segundo gobierno de George Bush, Condoleezza Rice, nombrada en 2005, presuntamente aprovechando las experiencias de la guerra fría con la Unión Soviética. Es la política que ha tenido continuidad y profundización hasta el presente, incluyendo la nueva administración Biden. 

            Sergio Rodríguez Gelfenstein describe así el origen de este proceso: 

            «Como se dijo antes, la salida del general Powell de Departamento de Estado en 2005 significó un cambio trascendental para las relaciones sino-estadounidenses. Rice tenía gran sintonía con Donald Rumsfeld, el secretario de Defensa. Rumsfeld formaba parte del “Proyecto para el nuevo siglo estadounidense”, un think tank ultraconservador creado en 1997 con el objetivo de impulsar el liderazgo mundial de Estados Unidos a partir de una doctrina de disuasión mucho más ofensiva. Una vez llegado al Pentágono en 2001 comenzó a poner en práctica esta idea que había sido elaborada de la mano de teóricos de extrema derecha vinculados al partido republicano como William Krystol, Paul Wolfowitz, Francis Fukuyama, Richard Armitage, Dick Cheney, Robert Kagan, John Bolton y Zhalmay Khalilzad entre otros.»(6)

            Las últimas precisiones sobre la teoría del primer enemigo corrieron por cuenta del inefable secretario de Estado Mike Pompeo del gobierno de Trump, que le dio nombre a ese enemigo: el Partido Comunista Chino. En un discurso en la Biblioteca Richard Nixon, en julio de 2020, afirmó, al inicio de la intervención, que «mis comentarios de hoy son el cuarto conjunto de notas de una serie de discursos sobre China que les pedí al Asesor de Seguridad Nacional Robert O’Brien, al Director del FBI Chris Wray y al Procurador General Barr que hicieran junto a mí.» 

            Y entrando en la materia que los convocaba continuó: 

              «Estamos viendo estadísticas asombrosas de abusos comerciales chinos que le cuestan empleos a los estadounidenses y golpean enormemente las economías de todo Estados Unidos, incluso aquí en el sur de California. Y estamos observando a un ejército chino que se hace cada vez más fuerte y, de hecho, más amenazante... La verdad es que nuestras políticas, y las de otras naciones libres, resucitaron la economía en quiebra de China, solo para ver a Beijing morder las manos internacionales que la alimentaban... China robó nuestra preciada propiedad intelectual y nuestros secretos comerciales, afectando millones de empleos en todo Estados Unidos. Se llevó las cadenas de suministro de Estados Unidos, y luego agregó un dispositivo hecho por mano de obra esclava. Hizo que las vías fluviales clave del mundo fueran menos seguras para el comercio internacional... El Presidente Nixon dijo una vez que temía haber creado un “Frankenstein” al abrir el mundo al PCCh, y aquí estamos... Debemos comenzar cambiando la forma en que nuestro pueblo y nuestros socios perciben al Partido Comunista Chino. Tenemos que decir la verdad. No podemos tratar esta encarnación de China como un país normal, como cualquier otro... Sabemos que comerciar con China no es como comerciar con una nación normal y respetuosa de la ley. Beijing amenaza los acuerdos internacionales, trata los acuerdos como sugerencias, como conductos para el dominio global...

              Sabemos que el Ejército Popular de Liberación tampoco es un ejército normal. Su propósito es mantener el gobierno absoluto de las élites del partido comunista chino y expandir un imperio chino, no proteger al pueblo chino. Y así, nuestro Departamento de Defensa ha intensificado sus esfuerzos, la libertad de las operaciones de navegación en todo el Mar Oriental y Meridional de China, y también en el Estrecho de Taiwán. Y hemos creado una Fuerza Espacial para ayudar a disuadir a China de la agresión en esa frontera final ...»(7)

            En la práctica, la teoría del primer enemigo resucitaría una nueva guerra fría(8) que tiene los siguientes cuatro componentes, en plena evolución a nivel planetario en este momento: guerra económica y desconexión de las cadenas globales de suministros, propaganda sistemática anti china en los medios de comunicación y redes sociales, exacerbación e injerencia en los problemas fronterizos chinos(9) y nuevas alianzas estratégicas militares. 

            Un ejemplo de este último elemento es el “Diálogo Cuadrilateral de Seguridad-QUAD” (2007), impulsado por EEUU junto con India, Japón y Australia, que algunos analistas han considerado embrión de una OTAN del Indo-Pacífico y en línea de ampliar al máximo el frente de oposición a Beijing. Pero al mismo tiempo señalan que «la bifurcación entre los ámbitos de la seguridad y la economía dificulta la formación de una masa crítica capaz de enfrentar mejor la relación con China.»

            Se hace referencia, en especial, a la “Asociación económica integral regional-RCEP”, firmada en Vietnam el 15 de noviembre de 2020, bajo los auspicios de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN), entre quince países que representan 2.100 millones de habitantes y el 30% del PIB mundial: Australia, Brunei, Camboya, China, Corea del Sur, Filipinas, Indonesia, Japón, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam. Los objetivos: comercio de bienes y servicios, la reducción de aranceles, producción de insumos, reglas de origen, economía digital, resolución de controversias y sistematización de las normas que regulan el comercio electrónico y la propiedad intelectual. Hay que tener en cuenta que históricamente en los países del sureste asiático han existido grandes comunidades chinas plenamente integradas a las sociedades locales pero que conservan muchos rasgos culturales de su civilización de origen y vínculos familiares. Se sostiene, por ejemplo, que los patriarcas ancianos de los clanes van a morir a las tierras ancestrales. Estas características, más la fortaleza económica de China, explicarían que hoy en día, en esta región, la lengua franca para los negocios sea el idioma chino y el medio de pago el yuan. 

            La teoría de un orden basado en reglas. Antony Blinken, el actual secretario de Estado de la nueva administración estadunidense, ha proclamado la doctrina de la “existencia de un orden basado en reglas” y la consiguiente violación de China de esas reglas. Al no figurar por parte alguna el listado de tales reglas, es difícil determinar objetivamente las responsabilidades concretas de Beijing. Como seguramente esa doctrina no alude al derecho y a las instituciones internacionales vigentes, parecería más bien una remembranza de la idea agustiniana que ordenó la Europa medieval: el de un mundo jerarquizado por Dios, inmutable y eterno, donde el príncipe cristiano estaba en la cúspide del poder. Como es obvio para el caso, el príncipe sería EEUU. 

            Una profunda ironía guarda el enunciado de esta política, pues la razón última de la crisis actual en la región de Ucrania fue el incumplimiento de la palabra empeñada a la dirigencia rusa en el momento del desmembramiento de la Unión Soviética por los EEUU---a partir del gobierno de Bill Clinton, de desmantelar la OTAN como contrapartida de la disolución del Pacto de Varsovia o al menos de no extender las fronteras originales de esa alianza a las países del antiguo bloque socialista del Este de Europa. 

            En una entrevista, el intelectual estadunidense Stephen Wertheim(10) hace la siguiente valoración de semejante planteamiento. A la pregunta, “Según Antony Blinken, secretario de Estado de Biden, el propósito de EEUU «no es contener a China, retenerla, mantenerla a raya. Es mantener un orden basado en normas que China está desafiando.» ¿Qué opina?” 

            Wertheim responde: 

              «Me preocupa esta declaración contradictoria de Blinken. Estoy de acuerdo en que Occidente no debe tratar de contener a China. También considero que hay medidas que Estados Unidos, Europa y otros deberían tomar para combatir ciertas prácticas del país asiático. Dicho esto, me preocupa la opinión de Blinken sobre la existencia de un orden basado en reglas, que Estados Unidos y Europa defienden de alguna manera, y al que se opone China. Es una visión peligrosa. Si esa perspectiva realmente prevalece, si China es vista como una amenaza para el orden, me parece que la implicación lógica que se desprende sería la de contenerle. La forma en la que Blinken caracteriza a China como un peligro al orden basado en reglas recuerda, en términos algo diferentes, a como eran caracterizadas las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial o el comunismo soviético en los inicios de la Guerra Fría. 

              P. Según el Pentágono, China es una amenaza militar para la seguridad de EEUU y la OTAN. Antony Blinken llama a Europa a responder juntos ante esta amenaza. ¿Estamos en peligro?             

              R. No considero que China sea una amenaza militar, en este momento, para Estados Unido ni la OTAN. Sí que lo es para determinadas posiciones militares de Estados Unidos en el Pacífico Occidental, lo que es muy diferente a una amenaza para EEUU, donde sus ciudadanos viven y trabajan.

No creo que muchos europeos vayan a estar de acuerdo con el esfuerzo de Estados Unidos hacia una «segunda guerra fría» y a la división del mundo en dos bloques separados, que se excluyen mutuamente. Es más, muchos líderes europeos, incluso los que apoyan el poder de Estados Unidos y su rol en la OTAN, no quieren elegir económicamente entre EEUU y China. Y a pesar de todo el ruido de la Administración Trump contra China, y de una manera más discreta la Administración Biden, los estadounidenses tampoco. Sí que hubo una guerra de aranceles, pero apenas hay movimientos significativos hacia la disociación de las relaciones. La guerra fría con China, como ya he alertado, es preocupante y podría producir la Tercera Guerra Mundial, pero hasta ahora es pura gesticulación y retórica en ambos lados del Atlántico. »(11) 

Notas: 

5. «Yan Xuetong identifica cuatro valores que predominan actualmente en el pensamiento político chino: marxismo, pragmatismo económico, liberalismo y tradicionalismo. Aunque el autor asegura que ningún valor tiene preponderancia por sobre el otro, percibe que el ascenso económico chino hace que muchos países consideren a la RPC como una fuente de oportunidades.» (Yan, Xuetong, Leadership and the Rise of Great Powers, Princeton University Press, 2019, citado por Rocío Camerleng Demmler, La relación EUA-RPC: el futuro escenario internacional, Observatorio de la Política China, No. 12/2021.) Yan Xuetong es considerado actualmente uno de los principales pensadores chinos en materia de relaciones internacionales.

                6. Sergio Rodríguez Gelfenstein, De Bush a Trump. De la guerra contra el terrorismo a la “guerra comercial”, Observatorio de la Política China, 2021-02-24.

                8. Mike Pompeo, Discurso en la Biblioteca y Museo Presidencial Richard Nixon, Yorba Linda, California, 23 de julio de 2020. Disponible en la red. Curiosamente el delineamiento de esta política se enunció a escasos meses de terminar el período presidencial de Trump, y para mayor irrisión, en el lugar donde se le rinde honor a la memoria del presidente que llevó a cabo el establecimiento de las actuales relaciones sino-norteamericanas.

                9. Rocío Camerleng Demmler, La relación EUA-RPC: el futuro escenario internacional, ponencia al 11º Simposio Electrónico Internacional sobre Política China, Observatorio de la Política China, No. 12/2021. (EUA: Estados Unidos de América; RPC: República Popular China.) La autora analiza el probable escenario del regreso al bipolarismo y la guerra fría, dadas las tendencias divergentes de las políticas exteriores de ambos países. Puede consultarse también, Alfredo Toro Hardy, Estados Unidos y la amenaza china Estados Unidos y China: las preguntas claves, portal Observatorio de la política china, 16 de noviembre y 24 de agosto de 2020 respectivamente, donde se analiza las diferencias entre la guerra fría EEUU-URSS y la actual, los posibles escenarios futuros de la situación EEUU-China y las fortalezas y debilidades de cada unos de ellos. Disponibles en la red. 

                10. Stephen Wertheim, es un historiador y miembro de varios grupos de estudio independientes y una de las voces más influyentes en política exterior de su país. Autor de Tomorrow, the World: the Birdh of US Global Supremacy, Harvard University Press, 2020. (Mi traducción del título: El mundo del mañana y el nacimiento de la supremacía global de Estados Unidos.)

                11. García, Hernán, Stephen Wertheim, «La OTAN debería haberse disuelto cuando desapareció la Unión Soviética», Hernán García-el.diario.es, y reproducido en el portal Other News, May 31 2021, en la red.

 

 


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