Como poetas, escritores e investigadores de cuestiones
sociopolíticas e históricas, no podemos permanecer ajenos a las elecciones
presidenciales que se avecinan y que significarán cambios decisivos para el país.
Concretamente, queremos unirnos a las voces de centenares de artistas,
escritores y profesores, que han enviado su apoyo a la candidatura de Gustavo
Petro, porque, como ellos, estamos convencidos de que él representa una
dignificación y profundización de la política y es el único estadista auténtico
(y no un simple político profesional) en la lista de candidatos. Ya es hora de
que los trabajadores de la alta cultura tomemos posiciones definidas en la
contienda política porque, tradicionalmente, el arte (incluido el arte de la
palabra en la literatura), la reflexión filosófica, el psicoanálisis, las
diversas ciencias y demás materias, hasta ahora inaccesibles para las mayorías,
apenas se mencionan o incluyen en las campañas políticas tradicionales. Por el
contrario, en la de Gustavo Petro está dándose importancia a la creación
cultural más exigente y a lo que significa un cambio histórico nacional y
universal.
Estamos convencidos de que la concientización
humanística de nuestro pueblo es como la culminación y al mismo tiempo la
condición sine qua non para una superación de la prehistoria que nos abruma
(con sus masacres, sus necesidades elementales apremiantes, su ignorancia, su
represión y su deshumanización crecientes en la desigualdad y lucha de clases),
con el objeto de pasar a una iniciación de la auténtica historia, en la medida
en que el pueblo colombiano empiece a ser sujeto de su propio proceso, para lo
cual es necesario democratizar la economía, poner al alcance de todos la
educación y, progresivamente, la auténtica cultura que forma hombres cabales. Parte
de esa desmasificación ha sido la vinculación efectiva de las mujeres,
tradicionalmente subestimadas y relegadas a funciones secundarias. La
designación de Francia Márquez como vicepresidenta (con todo lo que ella
significa) es muestra patente de ese interés por los conflictos más típicos y
tradicionales vinculados a la condición femenina.
Al mismo tiempo, rechazamos
enfáticamente la campaña de guerra sucia, psicológica y mediática, que la
extrema derecha, a través de sus voceros y medios de comunicación, ha desatado
contra el Pacto Histórico y contra su dirigente principal. Han inventado una
serie de mentiras, calumnias y falsas acusaciones, sin ninguna prueba,
tergiversando las acciones y declaraciones del Pacto Histórico, con el fin de
generar incertidumbre y pánico en la población, y evitar que Gustavo Petro y
Francia Márquez ganen las elecciones.
Mientras prime la atomización del conglomerado social,
mediante frívolas y mezquinas aspiraciones individualistas, mientras predomine
la fetichización del dinero y las cosas, no podremos constituir una sociedad y
una nación de verdad. El movimiento de la Colombia Humana, tan admirablemente
liderado por Gustavo Petro, es una oportunidad única que se nos ofrece de
contribuir, junto con los países más avanzados, a la humanización de la Especie
y, en última instancia, a su preservación y engrandecimiento, mediante el
cuidado y la valorización del medio ambiente.
Eduardo Gómez, Ricardo Camacho, José Luis Días
Granados, Luis Alberto Arenas, Enrique Alfonso Rico, Carlos Mario Gonzales,
Omar Ardila, Mario Lamo, Fabio de Jesús Jurado, Daniela Cardona, Santiago
Piedrahita, Alejandra Salazar, German Pardo, Sarah Daniela Quintero Ruiz,
Leonel Rebellón, Santiago Alberto Serna, José García, Fernando Dorado, Nelson Amaya, Josefina
Garros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario