Por Fernando Dorado
Estamos en la recta
final de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia. Todo
indica que el próximo domingo 29 de mayo se confirmará la tendencia hacia el
cambio político que se viene percibiendo desde hace varios años y que con el
estallido social tuvo un importante complemento e impulso en 2021.
De acuerdo a todos
los pronósticos y a diversas encuestas publicadas a fines de la semana pasada,
lo más avanzado del pueblo representado por el Pacto Histórico y sus
candidatos, Gustavo Petro y Francia Márquez, obtendrán un triunfo electoral que
es inédito en la historia política de este país, en donde la rancia oligarquía
nunca ha sido derrotada electoralmente.
La expectativa es
si el progresismo obtiene más del 50% de los votos o se debe esperar al 19 de
junio para la 2ª vuelta que enfrentaría a quienes ocupen los 2 primeros
puestos. Además, se ha apretado la disputa por definir el rival de Petro ante
el ascenso de Rodolfo Hernández, un “outsider” que amenaza con desplazar a
Federico Gutiérrez, candidato del continuismo.
El interés por un
posible triunfo del progresismo en Colombia supera las fronteras de nuestro
país. El hecho de que desde hace más de un siglo la casta dominante colombiana
sea incondicional y esté al servicio de la política imperial de USA, hace que
esa contingencia genere gran tensión política en Latinoamérica y buena parte
del mundo occidental.
El ascenso,
regreso o mantenimiento de gobiernos de izquierda y progresistas en Perú,
Chile, Honduras, México, Bolivia y Argentina, sumado a la posibilidad de que
Petro gane y que Lula sea elegido en octubre, hace que las élites (pro)
imperiales se pongan nerviosas ante un potencial acuerdo con los gobiernos de
Cuba, Nicaragua y Venezuela, y un eventual alineamiento con China y Rusia, en
medio de una coyuntura de guerra en Ucrania.
Es indudable que
la elección de Petro y Francia inyectará un aire fresco a América Latina, tanto
a nivel de gobiernos de izquierda y progresistas como de los movimientos
sociales, y aun cuando su posición no es de enfrentamiento con el gobierno de
los EE.UU., va a ayudar a generar un nuevo proceso de unión entre los pueblos y
países, de cara a problemas comunes que sufre la humanidad como la crisis
ambiental y alimentaria, la estanflación que vive buena parte del mundo y la
agudización de los conflictos geopolíticos ante el debilitamiento del imperio
estadounidense.
Las fuerzas
políticas que integran el Pacto Histórico tienen grandes retos y enormes
desafíos en el inmediato futuro. Entre ellos, uno de los principales es impedir
que los movimientos y organizaciones sociales pierdan su autonomía por efecto
de la cooptación de sus dirigentes como ha ocurrido en países vecinos, en donde
al ser parte del “Estado heredado” se han desmovilizado y debilitado las
fuerzas sociales y los mismos procesos de cambio han sufrido retrocesos
sustanciales.
El reto inmediato
es gobernar y contribuir con el fortalecimiento de las fuerzas del cambio. Si
queremos impulsar la industrialización del aparato productivo y el cambio de la
matriz energética con fuentes de energía limpias y renovables, la principal
tarea será fortalecer y consolidar las fuerzas económicas, sociales, políticas
y culturales que tienen interés en avanzar en esa dirección.
Las experiencia de
los gobiernos progresistas y de izquierda -un poco en negativo- nos muestran el
camino. Algunos de esos desafíos son: 1. Fortalecer y mantener la unidad
interna; 2. Construir y desarrollar direcciones colectivas; 3. Derrotar
tendencias burocráticas propias y de los aliados; 4. Impedir y/o neutralizar
las prácticas corruptas; 5. No caer en provocaciones; 6. Apoyarse en la gente;
7. Profundizar la democracia a todos los niveles; 8. Convertir las políticas
asistencialistas existentes (subsidios) en instrumentos de cambio; 9. No
confundir Gobierno con Estado y Poder.
Nota: Si
Hernández supera a Gutiérrez -haya o no 2ª vuelta- debe leerse en positivo.
Sería una enorme derrota para Uribe, Duque y todas las mafias electorales que
están detrás de “Fico”. Calificar a Hernández de “uribista” sería un error así
ese candidato tenga veleidades autoritarias y tendencias claramente
“derechistas”. Otro reto hacia el futuro es impedir el surgimiento de los
Bolsonaros o Bukeles en nuestro país. Todo está en nuestras manos.
Popayán,
26 de mayo de 2022
E-mail: ferdorado@gmail.com
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