viernes, 15 de diciembre de 2023

ACERCA DE LOS RESULTADOS EN BOGOTÁ EN LAS ELECCIONES REGIONALES 2023

Por: Ing. Luis Alberto Arenas*


Unos prefieren ver el vaso medio vacío;

otros preferimos verlo medio lleno.



La desaparición del partido conservador

Los grandes medios de comunicación y sus brillantes analistas han pasado por alto el más importante hecho político de las elecciones regionales recientes, según mi punto de vista y desde una perspectiva histórica. La casi desaparición del partido conservador en Bogotá: no eligió ninguno entre los 184 ediles en las 20 localidades de la ciudad capital y un sólo concejal entre 45---este último dato según información periodística que debe confirmarse. 

La tendencia decreciente de dicho partido puede medirse por la disminución constante en la votación y en  del número de concejales electos en las últimas elecciones. En la pasada legislatura eran tres concejales y en la anterior, cuatro. Esta tendencia histórica puede ser constatada por quien quiera cerciorarse de tal hecho. Si esta tendencia se mantiene en las próximas elecciones, el partido conservador se reducirá a una agrupación regional sostenida por las circunscripciones electorales como las de Antioquia y otras de menor tamaño. En muchas partes del país---incluida la misma Antioquia, los conservadores fueron en esta campaña de 2023 en alianzas con otros partidos, como una forma de supervivencia.

De la disminución de otros partidos de derecha

Cambio Radical (1% del electorado) sufrió igual disminución de ediles y concejales, y el partido de la U no presentó listas; pero por ser organizaciones electorales recientes no tienen la significación histórica de lo acontecido al partido conservador. El fortalecimiento del Centro Democrático podría explicarse por el transvase de la militancia conservadora, de la U y Cambio Radical, al convertirse en el partido genuinamente de la derecha extrema.

La lamentable posición de los verdes: su derechización

Otro hecho constatable es la derechización del movimiento Alianza Verde, que optó por aliarse con los partidos de derecha con tal de detener al candidato de la izquierda. Esta posición es la versión local de la tendencia internacional, donde los verdes se han aliado con la derecha guerrerista en las contiendas bélicas actuales, como es el caso de Alemania donde forman parte de la coalición de gobierno. 

Para ganarle a la izquierda tienen que unirse todos los grupos de derecha

Otra conclusión de la pasada gesta electoral está constituida por la circunstancia que la derecha y el llamado centro, que ha devenido realmente en centro derecha, deben unirse para impedir el ascenso de la izquierda a los gobiernos locales. 

En un país de profunda raigambre conservadora, como Colombia, es un paso que detecta un giro del electorado a una mayor madurez política, como es común en democracias más sólidas: un bloque de izquierda y otro de derecha. 

Finalmente, un grupo vergonzante de la izquierda---Partido Dignidad y Compromiso (1%), prefirió aliarse en los hechos con la derecha, impidiéndole así competir por otro concejal al bloque de sus ideas, presuntamente afines. 

Una pequeña digresión 

Tunja, viejo reducto conservador desde la época de la Colonia y cercano a la capital del país, es otro ejemplo de esta tendencia del declive del partido conservador en las capitales departamentales. En la pasada legislatura los verdes habían ganado la alcaldía; hoy la conquistó Fuerza de la Paz, el partido del embajador Roy Barreras---movimiento que hace parte del Pacto Histórico. El candidato ganador fue un profesor de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja, un ruso residente, con el 32% de la votación; los verdes en coalición con el movimiento En Marcha, 23%; y la coalición de los partidos liberal y conservador, el ¡13%!

Los datos en la circunscripción electoral de Bogotá, D.C.

PARTIDO     EDILES       CONCEJ.    VOTACIÓN (1)   LOCAL. GANADAS 

Pacto Histórico          36 7      363.519 5

Partido Liberal           36 6      333.700 5

Alianza Verde                  34 8      336.717 4

N. Liberalismo (2)           33 8      346.815 1

Centro Democrático        31 7           327.043 4

Cambio Radical (3)         15 4      205.160 0

Polo Democrático (4)        3 1          3.302 1


(1) Votación total para el tarjetón de ediles. Varía para el concejo y la alcaldía. Los porcentajes dados en el texto están redondeados en la cifra decimal.

(2) En coalición con el Movimiento En Marcha

(3) En coalición con el Movimiento Mira

(4) La coalición de izquierda (Pacto + Polo): 39 ediles, 8 concejales y 6 localidades ganadas.


*Sobre el autor

Ing. Electrónico (1970), U. Distrital, Bogotá. Magister en Ingeniería Eléctrica, U. de Chile. Historiador de la ciencia. Fue funcionario del Departamento Nacional de Planeación y de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones de Colombia; profesor y rector universitario; consultor en informática y telecomunicaciones. Autor de varios libros.


EL CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ


Enrique Alfonso Rico C. – noviembre 2023

El Conflicto Palestino-Israelí no comenzó el 7 de octubre de 2023, como lo han presentado los grandes medios de comunicación occidentales, los grupos de poder mundial y los gobiernos afines a ellos: Estados Unidos, Europa y algunos otros regímenes títeres de dichos poderes centrales, a raíz del ataque terrorista del grupo Hamás (“Movimiento Islámico de Resistencia Palestina”), en ese día, a un territorio de invasores colonos israelíes, que pertenece a Palestina. Tampoco se inició con la creación de Hamas en 1987. Ni mucho menos en la época bíblica, es decir, de hace miles de años, como se le ha hecho creer a mucha gente desde tiempo atrás.

Tampoco es un conflicto religioso entre judíos y musulmanes. Además, el ser judío no es una raza, es una religión, como el ser cristiano, musulmán, budista, etc. Es decir, la raza judía, la etnia judía, no existe, como no existe la raza cristiana, la raza musulmana, la raza budista. Existen judíos colombianos, norteamericanos, europeos, africanos, asiáticos; su raza o etnia es la de su país de origen. 

El problema histórico surgió de la siguiente manera: los judíos, como religión, se constituyeron desde fines de la llamada Edad Media, en Europa, como guetos que, reforzados ideológicamente en su religión y considerándose “el pueblo elegido por Dios” para dirigir la humanidad, fueron adquiriendo gran poder económico en el nacimiento del capitalismo, mediante los préstamos usureros. Fueron creando así los bancos, sobre todo en Inglaterra y Alemania, que se convirtieron después en grandes corporaciones financieras internacionales: los Rothschild, JP Morgan, Goldman Sachs y otros. Como vieron que iban manejando, en cierta forma, la economía mundial de la época, y reforzados en su mesianismo religioso, crearon con el ideólogo judío alemán Theodor Herzl, el sionismo, a finales del siglo XIX, que proclamaba que “los judíos necesitaban una patria, un Estado”, con la finalidad de seguir controlando los poderes mundiales. Estudiaron varias posibilidades en cuanto al lugar: Argentina, Uganda y el Medio Oriente. Descartaron las dos primeras y, como ya se vislumbraba el descubrimiento del petróleo en el Medio Oriente, optaron por esta última, aludiendo, además, al bíblico monte sagrado de Sion en esa región.   

 A fines de la Primera Guerra Mundial, fue derrotado el Imperio Otomano (turco), que dominaba el Medio Oriente, por parte de los imperios británico y francés, que se repartieron esa región y la convirtieron en protectorados. El primer ministro Británico Balfour declaró (lo que se llamó la “Declaración Balfour”), en 1917, que los judíos necesitaban un hogar, y el mejor sitio era el histórico territorio palestino (árabe), su protectorado, y podían emigrar allí los judíos europeos y comprar tierras, lo que realmente ocurrió. Esta emigración y compra de tierras palestinas por parte de judíos europeos creció enormemente durante la Segunda Guerra Mundial, atizada por la persecución nazi. Los judíos europeos instalados en Palestina comenzaron a hacer atentados contra las autoridades británicas en esa región reclamando independencia de Gran Bretaña. La comedia estaba bien montada. Tal exigencia de los judíos europeos en Palestina, llamados “nacionalistas”, fue llevada por Gran Bretaña a las Naciones Unidas, controladas en esa época por Estados Unidos e Inglaterra (como al parecer es igualmente hoy en día), e hicieron aprobar la creación del Estado de Israel, inclusive con el apoyo de la entonces Unión Soviética, quien, en ese momento, veía ingenuamente en las acciones judías en Palestina un movimiento independentista, antiimperialista, nacionalista. Así se creó el Estado de Israel, en 1948, que implicó la partición del viejo territorio de Palestina. ESTA ES LA CAUSA HISTÓRICA REAL DEL CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ, la introducción de un cuerpo extraño en una zona legendariamente árabe, palestina en concreto, como consecuencia del colonialismo europeo y norteamericano. Es un ESTADO ARTIFICIAL, IMPUESTO DESDE EL EXTERIOR, que no surgió como consecuencia de la consolidación de una nación de los pueblos nativos de la zona, como han surgido tradicionalmente los Estados a través de la historia humana.

Obviamente, los pueblos árabes respondieron militarmente para recuperar ese territorio arrebatado. Pero ya el ejército israelí, desde fines de la década de los 40 del siglo XX, armado y entrenado por las potencias europeas y norteamericana, derrotó, como ha seguido derrotando a los países árabes desde esa época en las diferentes guerras (1956, 1967, 1973), y les ha ido arrebatando territorios a los países vecinos (Siria, Líbano, Palestina, Jordania).

Los palestinos, el pueblo árabe más perjudicado, quedó prácticamente encerrado en un pequeño territorio (Gaza y Cisjordania), que ha venido siendo invadido por colonos israelíes armados y promocionados por el Estado de Israel, y frecuentemente bombardeado por el Estado de Israel. Entonces, los palestinos crearon organizaciones armadas radicales para tratar de recuperar su ancestral territorio. Como no poseen tanques, aviones, artillería pesada, es decir, no son un ejército regular, han incursionado con acciones de tipo guerrillero, algunas en verdad terroristas, pero es su manifestación de resistencia. Así surgieron HAMÁS y HEZBOLÁ. 

El Estado de Israel, como se considera “el pueblo elegido de Dios”, se ha ubicado por encima de cualquier ley internacional, los derechos humanos, las Naciones Unidas, y rechazado, de hecho, las innumerables resoluciones de esa organización internacional contra las constantes agresiones e invasiones del Estado de Israel contra sus vecinos árabes. Eso lo hace porque tiene el apoyo de los grandes poderes mundiales capitalistas que, en últimas, no hacen nada para variar dicha situación de constante genocidio contra el pueblo palestino, y califican las acciones criminales de ese Estado, como “el derecho a defenderse” de quienes quieren destruirlo. En este contexto, son “válidas” la masacre contra Gaza, iniciada el 07 de octubre, con la destrucción de hospitales, escuelas, viviendas, oficinas de las Naciones Unidas en Gaza, y causando, más de 12 mil muertos, entre ellos más de 9 mil niños, muchos periodistas, personal médico y funcionarios de las Naciones Unidas. Justifican dichos crímenes diciendo que es una lucha a muerte contra Hamás, quien se esconde, según ese Estado, entre de la población civil y en numerosos túneles debajo de dichas edificaciones. Y la llamada comunidad internacional no ha hecho casi nada para detener esa espantosa masacre. Sólo algunos sectores populares de pocos países se han manifestado con protestas públicas, pero, al parecer, esto les importa muy poco a los dirigentes criminales del Estado Sionista de Israel y a los Imperios norteamericano y británico, los principales sustentos de ese Estado genocida. Son 75 años continuos de semejantes crímenes de lesa humanidad contra el pueblo palestino, añadiendo además el falso argumento que están combatiendo lo que ellos llaman el “antisemitismo”.  


VIDEOS Y DOCUMENTOS COMPLEMENTARIOS:

https://www.youtube.com/watch?v=6L5PQSg1-E0


HA MUERTO UN CRIMINAL DE GUERRA Y NO TODAS LAS CAMPANAS TOCAN A DUELO


Por: Ing. Luis Alberto Arenas V.

        Bogotá, noviembre de 2023


A la avanzada edad de 100 años ha muerto el criminal de guerra (nunca fue juzgado) Henry Kissinger. Su catadura moral, que podría relevar cualquier otro análisis, queda retratada cabalmente en dos hechos: en la misiva dirigida al genocida Pinochet confirmándole su apoyo a la tiranía surgida del golpe de Estado en la que le expresaba «Usted le hizo un gran servicio a Occidente al derrocar a Allende»; y en los bombardeos a tres débiles y pobres naciones asiáticas (Vietnam, Laos y Camboya), donde fueron arrojadas más bombas letales que en la Segunda Guerra Mundial.

Galardonado con el Premio Nobel de la Paz (1973), no por la planificación y financiación de la subversión de la legalidad democrática chilena sino por la firma del acuerdo para la retirada de las tropas de los EEUU de Vietnam del Sur, ya derrotadas junto a los títeres locales. 

Una de las grandes contradicciones de la diplomacia de la República Popular China fue el haber tenido en gran estima, consideración y aprecio hasta el final de sus días a este personaje, tal vez justificada por el rol central y decisivo que jugó en el restablecimiento de las relaciones sino-estadunidenses en un contexto enrarecido y agrio de la disputa sino-soviética. También debe recordarse que China nunca rompió relaciones con los golpistas chilenos. Más del 60% de las exportaciones de cobre de Chile, el mayor productor del mundo, van a esa nación. ¡Algunos dirán, los negocios son los negocios!

A propósito del Premio Nobel de la Paz, la mayoría han sido entregados a personas sin ninguna altura moral que amerite una distinción de tal naturaleza. Así mismo, los mejores escritores del siglo XX no fueron galardonados con el Nobel de Literatura (Kafka, Proust y un largo etcétera). Los demás premios, más del 75% han tenido como destino los EEUU y más del 90% son personas de raza blanca. De un balance estimado, desde este punto de vista, se puede concluir que las instituciones escandinabas que administran estos reconocimientos han devenido en una política de propaganda de la civilización cristiana-occidental. Esta fue una de las tantas razones por las que el filósofo existencialista francés Jean-Paul Sartre lo rechazó en 1964.

*Sobre el autor

Ing. Electrónico (1970), U. Distrital, Bogotá. Magister en Ingeniería Eléctrica, U. de Chile. Historiador de la ciencia. Fue funcionario del Departamento Nacional de Planeación y de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones de Colombia; profesor y rector universitario; consultor en informática y telecomunicaciones. Autor de varios libros.


ELOGIO A LOS LIBROS VIEJOS

Por: Ing. Luis Alberto Arenas V.*


En el exilio, Boabdil---el último sultán de Granada, recordaba con nostalgia:


«Me traje de la Alhambra mis libros predilectos y otros aún menos leídos. Muchos están encuadernados bellamente en cuero rojo o azul con abrazaderas de plata cinceladas.

Pero los que antepongo a los otros son los usados y envejecidos por el roce de las manos que me precedieron, y que percibo que se unen a las mías mientras los sostengo. Numerosas generaciones leyeron las páginas que, al albur, leo hoy. 

El libro se ha transmitido, como un emisario silencioso, de siglo en siglo, de país en país y de hombre en hombre.

El acoge la memoria del mundo y también la profecía del mundo; la historia pretérita de la Humanidad y la brumosa historia venidera. Todo está resumido y prevenido en esa antorcha que va de mano en mano iluminando la tiniebla.

Evocar la casi infinita continuidad y la inabarcable herencia de los libros, en cuyo regazo se apacienta la sabiduría y la curiosidad y el cataclismo y el amor de los hombres, me enaltece y me emociona. Ellos me conducen a una compartida serenidad, y cada día me imagino menos sin su compañía generosa.» (El manuscrito carmesí, p. 527)

El nazarí Boabdil---vivió la mitad de su vida exiliado en la ciudad de Fez, en Marruecos, donde murió a una edad avanzada---, entregó la ciudad de Granada el 2 de enero de 1492. Estos viejos textos leídos muchas veces y que llevó consigo se salvaron, pues al día siguiente de la entrega de la ciudad los pérfidos reyes de Castilla y Aragón, traicionando lo pactado, quemaron todos los libros que encontraron:

«En la plaza de Bibarrambla encendieron un hoguera con los libros: los que dejé en la Alhambra y los hallados en las casas en que, según las capitulaciones, no podían entrar. Nada se ha respetado: ni la ciencia, ni la filosofía, ni la medicina. Libros que representaban siglos de amor y de dedicación: nuestras oraciones, nuestras qasidas, nuestra mística y nuestra música. Todo ardió.» 

(El manuscrito carmesí, pp. 602/3)

En el escrito Breve compendio del mancebo de Arébalo, se recogen otros testimonios directos de la destrucción de los libros. Uno de ellos, de una anciana legendaria---la Mora de Úbeda, cuenta entre sollozos sobre la entrega de un selecto grupo de libros que los reyes nazaríes les hicieron a los reyes católicos al salir de Granada. Luego le confiesa: «Yo vi el Libro de la Altura Celeste en manos de un mercader que lo hacía papeles para niños y yo recogí estos pedazos para mayor duelo mío.» 

(El mancebo de Arébalo, p. 198)

El reino del al-Andaluz coincidió con la edad de oro de la civilización árabe. Un período que se asentó sobre los libros, el estudio de las ciencias y la investigación:

«Me ha complacido descubrir que matemáticos andaluces trabajaron para el visir persa Rachid al Din y hasta para los mongoles. Ibn Aquín, que fue discípulo de Maimónides el cordobés, Yaya Ibn Abu Sukr, el granadino, son ejemplos de lo uno y de lo otro. Y me he enterado, por la narración de un astrónomo viajero, Malik ibn al Haizán, en uno de los libros de la Alhambra, que durante la segunda mitad del siglo XIII, se llega a realizar en tres lugares distintos a la vez observaciones que conducen a unas semejantes tablas astronómicas.

De un lado, el soberano mogol Hulagu, el que destruyó la fortaleza de los asesinos de Alamut, y su visir Al Din (que tuvo el mismo nombre que mi perro) construyen en Oriente las tablas ilyaniés con la ayuda del andaluz Abu Sukr. De otro lado, en el extremo Occidente, Alfonso X, a través de los conocimientos de Yabin Ibn Afla, construye las suyas, redactadas por Ichaq Ibn al Sid.

Y, por fin, la más vieja de las culturas trabaja sobre el mismo asunto en Pekín, donde Cha Ma Lu Ting afinó sus exactos instrumentos de experimentación en los eclipses. Lo que más llena mi alma de alegría es adivinar que el nombre Cha Ma Lu Ting resulta de la adaptación a otras gargantas del nombre, asimismo árabe, de Jamal al Din (Dios sea loado, también como mi perro)». (El manuscrito carmesí, pp. 546/7)

El amor por los libros viejos sólo era posible en una cultura donde los libros eran una obra de arte y la lectura, una de las actividades sociales más excelsas y apreciadas: 

«En los relatos de viajeros y en un sin número de crónicas se narra la afición de los letrados árabes por las conversaciones sostenidas en las tardes en las bibliotecas privadas, a la vista de fuentes cristalinas bajo la sombra ya declinante de las palmeras situadas a lo lejos. Un círculo de amigos invitaba al personaje extranjero del momento que visitaba la ciudad para intercambiar noticias de lejanas tierras, o se reunían para comentar las lecturas de los últimos libros llegados a sus manos sobre filosofía, ciencias y poesía, o para someter a la crítica el último texto de uno de ellos o las traducciones más recientes. En esas reuniones todos recitaban poemas, pues un hombre era juzgado por su elocuencia, y la suprema elocuencia era la poesía. En contraste, las labores de traducción, estudio, lectura y redacción de comentarios y de escolios en la Europa medieval estaban confinadas al scriptorium de los monasterios de las órdenes religiosas, en el silencio y alejamiento del mundo en una aparente rigurosidad ascética; muchas de las traducciones, a efectos prácticos, quedaban en secreto.

La estilizada belleza de los seis estilos básicos de la caligrafía árabe, las hojas profusamente iluminadas con adornos de pan de oro ‘de mil colores’, la esmerada y pulcra encuadernación inventada hacia finales del primer milenio por los iranios, convertían los códices---ya verdaderos libros en el formato actual, en objetos muy apreciados y valiosos. Se conocerá como la edad de oro del arte de la ornamentación de libros y serán legendarios los maestros encuadernadores de Bujara, Herat, Samarcanda y Shiraz.

El arte de los maestros ilustradores, miniaturistas, iluminadores y calígrafos se consideró una práctica mística, cuyo destino final era la ceguera, un don excelso de Dios concedido a quienes persistían sin desmayo en el oficio durante toda una vida. El ejercicio de estas profesiones implicaba grandes responsabilidades sociales en una cultura donde la pintura y el canto son un desafío a los designios de Dios. En el islam está prohibido el arte del retrato y mucho menos representar a Dios o los profetas, censurado como una blasfemia. En cuanto la música, Satán fue el primero que cantó y la tradición sostiene que ‘la música y el canto hacen crecer la hipocresía del mismo modo que el agua hacer crecer el trigo’». (Los guardianes de la memoria viva de los libros, p. 146)

NOTAS

Gala, Antonio, El manuscrito carmesí, Editorial Planeta, Barcelona, 1997. Es una novela histórica en forma autobiográfica del último sultán de Granada Abû Abî il-Hasan ‘Al, de la dinastía nazarí, llamado por los cristianos Boabdil.

Arenas V., Luis Alberto, La destrucción del saber por el fuego y otros textos, Editorial La Rosa de los Vientos, Bogotá, 2021. Los ensayos El mancebo de Arébalo, pp. 197/202; y Los guardianes de la memoria viva de los libros, pp. 143/155.

*Sobre el autor

Ing. Electrónico (1970), U. Distrital, Bogotá. Magister en Ingeniería Eléctrica, U. de Chile. Historiador de la ciencia. Fue funcionario del Departamento Nacional de Planeación y de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones de Colombia; profesor y rector universitario; consultor en informática y telecomunicaciones. Autor de varios libros.