sábado, 26 de octubre de 2024

AL ENCUENTRO DE LA CHINA PROFUNDA (4)

 Apuntes de la bitácora de viajes
"Al encuentro de la China profunda” (4)
Ing. Luis Alberto Arenas Vega
Bogotá, octubre de 2024
 

 

E L   R Í O   L I J I A N G   Y   L A S   M O N T A Ñ A S   D E   G U I L I N

 

 El presente texto es la cuarta de cinco crónicas de un viaje que comenzó y 
terminó en Beijing, de donde partimos mi hijo Carlos y su familia y el suscrito,
para recorrer las provincias de Hunan y Shaanxi y la región autónoma de
Guangxi, en la frontera de la China profunda. Eran los días finales de agosto y 
principio de septiembre del año en curso, en la parte final del verano del  
hemisferio norte.

 

            Nuevamente retornamos al sur y después de otras diez horas en tren llegamos a la ciudad de Guilin, en la Región Autónoma de Guangxi, en las vecindades de Vietnam. Al suroeste, bastante alejadas, están las grandes urbes industrializadas de Cantón y Hong Kong, en las costas del Mar Meridional de China. 

            La Región Autónoma de Guangxi es montañosa, pero cuya máxima altura sólo alcanza los 2.000 metros. En las vegas del río Lijiang* cuyas aguas bañan a Guilin, las crestas de las cordilleras ofrecen un panorama muy especial de montañas que parecen aisladas con puntas aguzadas de diferentes formas. 

            Técnicamente estos paisajes son conocidos como cársicos o cársticos, caracterizados por la forma afilada de las montañas rocosas en la superficie y de sumideros de agua y cuevas en el subsuelo. Los relieves montañosos han sido originados en los períodos geológicos del pasado por meteorización química de ciertas rocas compuestas por materiales solubles en agua, como la caliza y el yeso. 

            Guangxi es una de las cinco Regiones Autónomas, con un 32% de la población de origen de la etnia zhuang y otras cuatro minorías menores al 3% que hablan sus propios idiomas. Un suelo muy rico en agua, donde en gigantescos humedales se cultiva el arroz, a diferencia del cultivo nuestro que es secano. Son famosos los bancales o terrazas para el cultivo del arroz llamados El espinazo del dragón. Un dato para un ejercicio comparativo: según las estadísticas, las exportaciones de esta provincia son casi iguales a las de Colombia. 

            La ciudad de Guilin, conocida como la ciudad de Los dos ríos y los cuatro lagos, es muy antigua y declarada por el Gobierno como una de las cuatro ciudades del país de interés nacional y de protección especial. La Colina del elefante, en el centro de la urbe, es conocida como el rey de las montañas circundantes con su Cumbre de la belleza solitaria. Un paseo muy atractivo es el paseo en bote por la noche por los lagos y los ríos el cual, como aplicados turistas, cumplimos con la cita.

                     Paseo nocturno por los lagos, centro de Guilin. A mano izquierda, Colina del elefante.                                                                                                                                               Foto del autor. 

            Al otro día, viajamos durante cinco horas, 30 kilómetros aguas abajo por el río Lijiang hasta el condado de Yangshuo para admirar el paisaje montañoso cársico y luego regresamos en autobús por carretera. El dorso del billete de 20 yuanes, de curso legal, recrea los paisajes que atravesábamos. Estas aguas son muy concurridas y una larga fila de embarcaciones con turistas navegan hacia arriba o hacia abajo siguiendo la corriente de sus aguas cristalinas. 

            Estas tierras --hacia el norte, aguas arriba del río Lijiang---, estuvieron muy muy vinculadas al nacimiento y devenir de la nación. El canal Lingqu de 37 kilómetros ---construido en el año -214 por orden el Primer Emperador que conecta los ríos Xiang y Lijiang--- fue una de las obras de ingeniería que le dieron unidad a la nación y que aún permanece funcional e incorporada al paisaje. Con dirección norte, el Xiang desemboca en el Yangtse, y el río Lijiang que corre al sur termina en la cuenca del delta del río de la Perla que pasa por Cantón y desemboca en Hong Kong. Constituye un camino de agua de 2.200 kilómetros de largo que desde la Antigüedad unió el sur con el norte del imperio facilitando el desplazamiento de la población y el comercio. 

            A lo largo de las dinastías, Guilin fue un puesto de avanzada militar para el resguardo de las fronteras del sur del imperio y durante las dinastías Qing y Ming fue capital provincial. La dinastía manchú Ming construyó palacios para la familia imperial que se han reconstruidos y están abiertos al público formando un complejo conocido como la Ciudad del Príncipe, dentro del cual está la Colina del elefante. Al proclamarse la república en 1911, el presidente Dr. Sun Yat-sen fijó durante un tiempo su residencia en este lugar. En 1929 Deng Xiaopin, el Pequeño timonel (remoquete sin duda por su baja estatura), dirigió desde aquí un levantamiento revolucionario fallido. La línea Chongqing, Changsha y Guilin marcó la frontera hasta donde pudo llegar el invasor japonés en su intento de avasallar a China y en su camino al sudeste asiático durante la segunda guerra mundial. 

            Guilin, como la mayoría de las ciudades antiguas de la China profunda, han crecido alrededor de su centro histórico que conservan y mantienen con gran esmero y cuidado. Son lugares silenciosos y limpios, muy distintos a nuestras ruidosas ciudades tropicales desordenadas. No existen vendedores ambulantes ni otros obstáculos para el libre desplazamiento de los transeúntes. Posee una gran aeropuerto, con todas las comodidades modernas, a donde acudimos para tomar el vuelo de regreso a Beijing. 

* También conocido como río Li en las referencias occidentales, pero en los boletos de transporte e informaciones oficiales locales la transcripción es Lijiang, con dos caracteres. Por esa razón lo adoptamos aquí. El río Lijiang es uno de los trece ríos chinos con protección nacional prioritaria y la información local habla de “uno de los quince ríos más bellos del mundo”.

 

                                                                                     Continuará: Postales de Beijing

 

 

                                 Río Lijiang, aguas abajo, panorama de las montañas. Foto del autor.


                                       Río Lijiang, aguas abajo, cañón entre montañas cársicas. Foto del autor.

sábado, 19 de octubre de 2024

AL ENCUENTRO DE LA CHINA PROFUNDA: FOTOS

 MUSEO DE FIGURAS DE GUERREROS Y CABALLOS
DE LA TUMBA DE QIN SHI HUANGDI

 

                    Soldado de infantería, fosa 2. Foto de Luis A. Arenas V.


                                    Oficial de rango medio, fosa 2. Foto de Luis A. Arenas V.


   Comandante del Ejército de Guardia, fosa 2. Foto de Luis A. Arenas V.


LA CIUDAD DE XI'AN

         Lugar de prueba y ajuste de los vestidos tradicionales y pose para las fotos, tendencia que hace furor entre las jóvenes del interior de China. Foto de Luis A. Arenas V.


     La Torre de la Campana, acceso al interior de la ciudad amuralla. Foto de Luis A. Arenas V.


                              Una calle comercial. Foto de Luis A. Arenas V.

 

                                  La ciudad amurallada y su maqueta, desde la muralla. Foto de Luis A. Arenas V.


                                                   Una perspectiva del centro amurallado. Foto de Luis A. Arenas V.




                                                                        El foso que rodea la muralla. Foto de Luis A. Arenas V.  

AL ENCUENTRO DE LA CHINA PROFUNDA (3)

 

Apuntes de la bitácora de viajes
"Al encuentro de la China profunda” (3)
Ing. Luis Alberto Arenas Vega
Bogotá, octubre de 2024

 

LA GUARDIA INMORTAL DEL PRIMER EMPERADOR 

El presente texto es la tercera de cinco crónicas de un viaje que comenzó y
             terminó en Beijing, de donde partimos mi hijo Carlos y su familia y el suscrito,
para recorrer las provincias de Hunan y Shaanxi y la región autónoma de 
Guangxi, en la frontera de la China profunda. Eran los días finales de agosto y 
principio de septiembre del año en curso en la parte final del verano del 
hemisferio norte.

 

                              Dos mil doscientos años y aun vigilan insomnes la tumba del Primer Emperador.
                              Fosa 1, Monte Li, en las cercanías de Xi'an, provincia de Shaanxi. Foto del autor.
 

            Giramos hacia el nordeste de China y después de once horas en tren llegamos Xi'an, actual capital de la provincia de Shaanxi y varias veces capital del Imperio del Reino Medio.1 Al quedar situada en las Llanuras Centrales, donde nació la civilización china, ha jugado un papel estelar en el devenir de la nación. 

            Xi'an es una ciudad moderna, con su centro histórico perfectamente conservado y rodeado de una amplia muralla de unos diez metros de ancho. Los ciudadanos de fe islámica son numerosos, con su sector comercial y tal vez con la mayor mezquita de China. Las sectas budistas también cuentan con antiguos y grandes templos. 

             A unos 40 kilómetros hacia el oriente de la ciudad está el Monte Li levantado sobre la tumba del Primer Emperador. El Museo de Figuras de Guerreros y Caballos de la tumba de Qin Shi Huangdi2 está en el mismo sitio de la llamada fosa 1, donde se construyeron once corredores paralelos de 200 metros cada uno que dan acceso al mausoleo o túmulo funerario. Quatro pasadizos o fosas han sido desenterrados y dos están abiertos al público: ahí permanecen cientos de figuras de terracota de soldados de infantería, ballesteros, soldados de caballería y caballos de los carros de combate de la guardia de Shi Huangdi o Primer Emperador, nombre que adoptó una vez unificó a China en el siglo III antes de nuestra era.

            El túmulo funerario estaba rodeado por un muro que delimitaba un recinto interior y más alejado otro que fijaba el recinto exterior, una zona más extensa. A unos dos kilómetros, a mano derecha, estaba el “Palacio del ensueño”, a donde fuimos caminando con el sol a las espaldas---desconocíamos que había transporte interior--- pero que nos permitió conocer de primera mano el parque y las bases de los muros que rodeaban los recintos.

            La tumba del Monte Li es el complejo funerario construido más sofisticado que mente humana haya imaginado. El historiador confuciano Sima Qian (-147/-90) en sus Memorias históricas cuenta que 

«después de la creación del imperio, llegaron a este lugar, desde todos los rincones de China, no menos de 700.000 hombres para trabajar. Se excavaron tres canales subterráneos para verter cobre fundido en el exterior del sepulcro, mientras se llenaba la cámara mortuoria de modelos de palacios, torres y edificios públicos, además de utensilios de valor, piedras preciosas y objetos curiosos. Los artesanos colocaron en el exterior algunas ballestas automáticas capaces de matar en el acto a los posibles ladrones de tumbas. En el interior, en cambio, se hicieron fluir mecánicamente unos ríos artificiales de mercurio imitando al río Amarillo, al Yangzi e incluso al mismo océano. En la parte de arriba se pintó el firmamento con todas las constelaciones, mientras que abajo estaba representada la tierra. […] Más tarde, sobre el mausoleo se plantaron árboles y se cultivó un prado, para que ese lugar tuviera el aspecto de una colina normal».«después de la creación del imperio, llegaron a este lugar, desde todos los rincones de China, no menos de 700.000 hombres para trabajar. Se excavaron tres canales subterráneos para verter cobre fundido en el exterior del sepulcro, mientras se llenaba la cámara mortuoria de modelos de palacios, torres y edificios públicos, además de utensilios de valor, piedras preciosas y objetos curiosos. Los artesanos colocaron en el exterior algunas ballestas automáticas capaces de matar en el acto a los posibles ladrones de tumbas. En el interior, en cambio, se hicieron fluir mecánicamente unos ríos artificiales de mercurio imitando al río Amarillo, al Yangzi e incluso al mismo océano. En la parte de arriba se pintó el firmamento con todas las constelaciones, mientras que abajo estaba representada la tierra. […] Más tarde, sobre el mausoleo se plantaron árboles y se cultivó un prado, para que ese lugar tuviera el aspecto de una colina normal».3

             A lo largo de los siglos se ha especulado que entre los objetos curiosos allí depositados estarían una colección de instrumentos musicales y de libros. Liu Xiang, un príncipe que vivió antes que Sima Qian, escribió: «Desde los tiempos antiguos, nadie ha sido enterrado con el mismo lujo que el Emperador Qin Shi Huang». 

            Accidentalmente en 1974, unos campesinos buscando agua subterránea se toparon con la colina donde se encontraba el Monte Li. Se estima que las excavaciones actuales han logrado desenterrar la mitad de todo el complejo funerario de más de dos kilómetros cuadrados de base, sin llegar aún  al mausoleo. Los arqueólogos han explorado cuatro fosas subterráneas que pueden tener más de ocho mil figuras, entre hombres, caballos y carros de combate, «un ejército entero de barro cocido: estatuas de guerreros de tamaño natural, soldados de infantería, arqueros, lanceros, aurigas, caballeros, magníficas esculturas que se están restaurando pacientemente y que serán expuestas en el mismo lugar en que fueron encontradas», señala el historiador inglés Arthur Cotterell.

 

                               Formación frontal de los soldados de infantería del Ejército de Guardia.
                                   Fosa 1, Monte Li, en las cercanías de Xi'an, provincia de Shaanxi. Foto del autor.

             Las fosas 1 y 2 están abiertas al público y su contenido no fueron descritas por Sima Qian ni por ningún otro historiador. La fosa 3, que tiene pocas figuras y parece ser el lugar de la comandancia de la guardia, y la vacía fosa 4, han sido nuevamente cubiertas de tierra como si no hubiese prisa por desenterrar todo el complejo. La respuesta de los responsables gubernamentales es más prosaica: esperan nuevas tecnologías que permitan acceder la tumba real sin causar ningún daño a los tesoros ni a los excavadores. 

            Hoy, a los 50 años de su descubrimiento, una segunda generación de arqueólogos y especialistas dedicados exclusivamente al complejo continúan su trabajo de reparación de las figuras y en la búsqueda de nuevos hallazgos, insomnes como los soldados de la guardia imperial. Según los expertos cada figura es única, estaban decoradas y eran de tamaño natural. Las figuras han perdido su color original y el grado de destrucción en que se han encontrado hace que la reconstrucción sea dispendiosa y que muchas no pudieran lograrse en absoluto. Coterrell aventura que

            «En la fosa número 1, la infantería con coraza tenía probablemente dos coloraciones distintas: en un grupo, la coraza tenía las escamas negras con tachones blancos, bronces dorados con cintas rojo púrpura, el manto era verde, los calzones azul turquesa y el calzado negro con ataduras rojas. El otro grupo, en cambio, llevaba la coraza con escamas marrones, tachones rojos y cintas anaranjadas, mientras que las otras partes de la indumentaria parece que eran del mismo color, exceptuando el manto, más corto de color rojo».

         En la actual provincia de Shaanxi---la antigua Shensi-- en el corazón profundo del noroeste de China, gobernó en el siglo tercero antes de nuestra era la dinastía Qin, dinastía que aceleró y concluyó la unificación del país del Reino Medio. Estas tierras que forman parte de una gran planicie de loes, además, serán testigos de hechos decisivos en el destino de la nación y de los sucesos que se están narrando. 

        Sobre las riberas del río Wei que bañan un valle de fértiles vegas se construyó Xianyang, capital del reino Qin, ciudad vecina de la actual Xi’an. Hacia el Norte de estas aguas tributarias del río Amarillo, se yerguen las montañas que ven nacer la Gran Muralla de los diez mil li y que presenciaron las luchas de los pueblos llamados hoy tibetanos, y de los uigures y mongoles4 por la supremacía del poder en “el país a este lado de los pasos”. Hacia el Sur están las montañas que fueran el destino final de la Larga Marcha de los guerrilleros campesinos maoístas, una retirada estratégica que impidió su aniquilación. Desde las cercanas cuevas de Pao-An dirigió el Presidente Mao,5 durante la década de 1935 a 1945, la revolución agraria y la guerra contra el invasor japonés. Al finalizar la contienda civil que le siguió, descendió a Pekín para ejercer el poder absoluto de la nación más populosa de la Tierra.6 En los manuales de la geopolítica china siempre se afirmó que quien domine las Llanuras Centrales y se gane para su causa a los campesinos, gobernará el país. 

       Qin Shi Huangdi completó la unificación mediante la conquista de los siete Estados independientes en el año -221 e infligió una dura derrota al feudalismo; promulgó un sistema de organización territorial nuevo de prefecturas y distritos, una sola moneda, unificó los pesos y medidas y los caracteres de la escritura, construyó grandes obras civiles que grabaron para siempre entre el pueblo chino el principio de nación como unidad indisoluble y eterna. 

       Con motivo de la unificación del imperio, el rey Zheng de Qin mediante un edicto adoptó como nombre el de Primer Emperador. Según Sima Qian el edicto razonaba así: 

        «Hemos oído que en tiempos lejanos, los reyes tenían títulos, pero no un nombre póstumo; en tiempos más recientes, los reyes no sólo tenían títulos, sino que después de su muerte se les otorgaban denominaciones honoríficas basadas en sus hazañas, lo que significa que los hijos emitían juicios sobre sus padres, y los súbditos juicios sobre sus soberanos. No se puede consentir esto: de ahora en adelante, los títulos póstumos quedan abolidos; nosotros somos el Primer Emperador, y nuestros sucesores serán llamados Segundo Emperador, Tercer Emperador y así sucesivamente a lo largo de infinitas generaciones».

      Otra obra monumental fue el legendario palacio de Afang, su lugar de residencia, sede de la biblioteca real y de ingentes maravillas. La leyenda afirma que tenía igual número habitaciones como días tiene el año, dispuestas en forma circular de tal manera que la primera y la última se confundieran en un vano ardid para detener el tiempo. Según la Descripción ilustrada de los tres distritos de la capital, escrito durante la dinastía Jin (265/420) y atribuido a Miao Changyan, el Primer Emperador, ileso después de tres atentados, ordenó levantar una puerta de piedra-imán a la entrada de la sala de audiencias: si alguien intentara pasar armas de hierro escondidas, sería retenido por ella, facilitando el arresto.7

            Unificado el imperio, el manejo administrativo del Estado en manos firmes de los funcionarios de la escuela legalista, inauguradas o concluyéndose sus fenomenales obras civiles a las cuales estaban obligadas a trabajo esclavo todas las poblaciones aledañas, el carácter del Emperador en la cima del poder absoluto fue derivando hacia una fe supersticiosa en la magia taoísta---inicialmente objeto predilecto de sus odios---, y hacia la práctica de la música. El miedo a la muerte y la incertidumbre por el futuro de la dinastía se fueron convirtiendo en obsesiones fatales. 

         En un viaje de inspección al Sur, cuando «un repentino huracán le dificultó el paso del río Yangtzé, el Primer Emperador le echó la culpa a una diosa cuyo templo se levantaba en un monte cercano, y como represalia mandó que tres mil hombres cortaran todos los árboles de la montaña, dejando aquella vertiente completamente desolada.» Los últimos años de su vida y los recursos del imperio estuvieron dedicados en la búsqueda de la planta de la inmortalidad y de los inmortales que según la tradición vivían en tres islas, al otro lado del mar. Las Memorias históricas dan cuenta que «el Primer Emperador vagó por la costa del Mar Oriental ofreciendo sacrificios a las montañas más famosas, a los grandes ríos y a los ocho espíritus; luego partió en busca de los inmortales». 

             Murió a los cuarenta años de edad en uno de sus interminables viajes y su cadáver vagó durante dos meses como si estuviera vivo hasta regresar a la capital, mientras se fraguaban las intrigas fatales que llevaron al poder al menor y más inepto de sus hijos. Al año siguiente se produjeron las primeras revueltas campesinas en la historia china que dio al traste en el -206 con la dinastía Qin. Entre los meses de marzo y abril los rebeldes dirigidos por el estibador Xiang You incendiaron el palacio de Afang y profanaron el complejo funerario del Monte Li.

            Actualmente el Monte Li y sus alrededores han sido convertidos en un enorme parque natural y el museo está incluido en el circuito del turismo internacional. Es uno de los pocos lugares de la China profunda ---como la reserva natural de los osos panda en Chendgdu, provincia de Sichuan, y la Represa de las Tres Gargantas en el río Yangtse, zona de la ciudad de Chongqing---, visitada regularmente por turistas extranjeros.

 

                                        Continuará: El río Li y las montañas de Guilin (4)              

 

NOTAS

(1) Zhongguó es la transcripción en el dialecto de Beijing para la expresión Reino Medio y que aún hoy día es el nombre oficial de la República Popular China. La expresión China es probable que se derive del vocablo Sinae empleado por los escritores romanos al comienzo de nuestra era que a su vez provendría del título Qin o Chin (en la antigua grafía), que significa Primer Emperador. La palabra China fue popularizada por los misioneros cristianos españoles y portugueses en el siglo XVI y es una clara invención occidental. 

(2) Es la traducción del chino del nombre oficial del museo. 

(3) Citado en Arthur Cotterell, La gran tumba imperial de China, introducción de Yang Zhenjing conservador del Museo de Figuras de Guerreros y Caballos de la tumba de Qin Shi Huangdi, traducción de Juan Vivanco G., editorial Planeta, Barcelona, 1982. La mayoría de las citas pertenecen a este libro, el cual contiene una biografía del Primer Emperador.

(4) La etnia mayoritaria en China ha sido siempre la han; sin embargo, la última dinastía china fue de origen manchú, y anteriormente hubo una dinastía mongola. Los uigures, de religión musulmana desde el siglo IX, y los cuatro principales pueblos llamados hoy tibetanos, de religión budista tántrica desde el siglo VII, no alcanzaron en algún momento histórico una supremacía política en China por su poca población y dispersión y, posiblemente, por sus ideas religiosas excluyentes. Sin embargo, durante la llamada tercera partición, previa a la cuarta unificación, China estuvo dividida en tres Estados: el Estado Xi-Xia de la dinastía Tangut (tibetanos, 986/1227), junto a la dinastía Liao (tártaros, 907/1124) y la dinastía de los Sung septentrionales (han, 960/1126). El Estado de los Tangut fue conquistado por los mongoles en el año 1227.de 2024 

(5) Mao Tse-Tung o Mao Zedong, de origen campesino, ostentó el título de Presidente desde 1931 cuando fue nombrado Presidente del Gobierno Soviético Nacional en Kiangsi (hoy Jiangxi) hasta su muerte en 1976. El gran sinólogo y periodista estadunidense Edgar Snow contaba que cuando en 1949 fue proclamada la República Popular de China en Beijing, en las aldeas más remotas del Tibet o de Xinjiang creían que se había proclamado un nuevo emperador con el nombre de Presidente Mao. Aún hoy, el campesinado sigue representando el 40% de la población del país. 

(6) Para una mejor información consultar La destrucción del saber por el fuego, Editorial La Rosa de los Vientos, Bogotá, 2021, del mismo autor de la presente crónica, pp. 211/223. De este texto se ha tomado la mayor parte de los datos aquí presentados. 

(7) Arenas Vega, Luis Alberto, Electromagnetismo en la Antigüedad Clásica, Editorial Rosa de los Vientos, Bogotá, 1993, pp. 183/184. 


                               Lugar de restauración de las figuras de terracota del Ejercito de Guardia.
                       Fosa 1, Monte Li, en las cercanías de Xi'an, provincia de Shaanxi. Foto del autor.
 

 

                El auriga y su caballo, Ejército de Guardia.
             Museo, procedente de la Fosa 2, Monte Li, en las cercanías de Xi'an, provincia de Shaanxi.                  Foto del autor.
 

 

          Arquero con armadura, vanguardia del Ejército de Guardia.


           Museo, procedente de la Fosa 2, Monte Li, en las cercanías de Xi'an, provincia de Shaanxi. 
           Es la más famosa de las Figuras de Guerreros y Caballos de la tumba de Qin Shi Huangdi.
           Foto del autor.


ANEXO: AL ENCUENTRO DE LA CHINA PROFUNDA: FOTOS
              IMAGENES CHINA

 

 

sábado, 12 de octubre de 2024

AL ENCUENTRO DE LA CHINA PROFUNDA (2)

 Apuntes de la bitácora de viajes
"Al encuentro de la China profunda” (2)
Ing. Luis Alberto Arenas Vega
Bogotá, octubre de 2024

 

CHANGSHA, LA CAPITAL DE LA PROVINCIA DE HUNAN

El presente texto es la segunda de cinco crónicas de un viaje que
comenzó y terminó en Beijing, de donde partimos mi hijo Carlos y su
 familia y el suscrito, para recorrer las provincias de Hunan y Shaanxi
 y la región autónoma de Guangxi, en la frontera de la China
profunda. Eran los días finales de agosto y principio de septiembre
del año en curso, en la parte final del verano del hemisferio norte.

                              

                Hacia el sur, a una corta distancia de Zhanjiajie, está la ciudad de Changsha, capital de la provincia de Hunan a la que llegamos por vía férrea. Es una ciudad moderna, de avenidas amplias y con servicio de metro, de vibrante actividad agropecuaria y comercial cuyo aeropuerto es uno de los más grandes del país en cuanto a tamaño y tráfico de pasajeros. Forma parte de la zona central rural que produce los alimentos para la parte industrial y por lo tanto es clave en el funcionamiento de la economía. Se dice que alimenta a China. En la actualidad se desarrolla también una base industrial de alta tecnología para la producción de bienes intermedios como consecuencia de la política “doble circulación” que prioriza el consumo interno al comercio de exportación.

            Antiguo centro urbano ha estado muy vinculado al acontecer de la nación. Hay indicios de asentamientos humanos desde el siglo XI antes de nuestra era, pues así lo atestiguan los ideogramas en los caparazones de tortuga cuyo significado es “Lago arenoso”. El sitio debió ser una laguna enorme hoy reducida a cuatro lagos ubicados en el centro de la urbe. El más grande está rodeado por dos hermosas pagodas cuya iluminación resalta el encanto del paseo nocturno en bote que hicimos por la noche.

            La ciudad fue creciendo a lo largo del río Xiang, que corre de este a oeste de la urbe. Dos islas quedaron en el centro de la ciudad: una pequeña y otra larga de seis kilómetros y 200 metros de ancho, antiguamente llamada “Largo banco de arena” y modernamente Isla Naranja.

            La isla grande es actualmente un parque con un gigantesco rostro del Presidente Mao en el borde norte, conocida como la Estatua del joven Mao. Diseñada por un grupo de artistas de la Academia de Bellas Artes de Guangzhou (Cantón) está compuesta de ocho mil piezas de granito traídas de la provincia costera de Fujian. Tiene 32 metros de alto igual a los años que tenía Mao cuando era profesor de la Escuela Normal de Changsha en 1923, de la cual había egresado con título de maestro de escuela primaria.* En 1926 escribió el poema Changsha que figura como el primero en las antologías poéticas de su autoría y considerado por la crítica literaria como una obra de «consumada maestría» y escrito al estilo tradicional de la poesía antigua china.

                                    Estatua del joven Mao, río Xiang, isla Naranja, Changsha. Foto del autor. 

            Lo visitamos al anochecer cuando la iluminación de los altos edificios a lo largo de las dos riberas irrumpe en el panorama y le da al entorno un espectáculo visual sorprendente. La plazoleta frente a la estatua estaba repleta, tal vez unos 60 mil visitantes jóvenes, la gran mayoría sino la totalidad chinos.

          Multitud de jóvenes en la explanada frente a la Estatua del joven Mao, río Xiang, isla Naranja, Changsha. Foto del autor.

     Panorámica de la orilla opuesta, río Xiang, isla Naranja, Changsha. Foto: Ing. Carlos Arenas Sabogal

            Fue inaugurada en 2009, casi 40 años después de la Revolución Cultural cuando hizo furor el culto a la personalidad del Gran timonel. Durante el período de reforma y apertura de la economía china al mundo fueron eliminados todos los rastros de semejante arma política. Hoy parece surgir rejuvenecido, estilizado pero grandioso y solo presente en la China profunda, alejado del circuito del turismo internacional de la zona costera industrializada.

            En China existe un “turismo rojo”, no promocionado para los turistas extranjeros, compuesto por lugares épicos de los comunistas en su lucha por ascender al poder. La Estatua al joven Mao, la aldea de Shaoshan ---lugar donde nació Mao---, y la Escuela Normal denominada el alma mater del presidente Mao, forman parte de tal circuito.

            Durante la época de la reunificación del impero, siglos III antes de nuestra era, Changsha era una ciudad fortificada y existió un reino con ese nombre en la siguiente dinastía de los Han. Fue destruida varias veces y durante el primer milenio de nuestra era fue un importante centro comercial, especialmente de arroz y de templos budistas. Desde 1664, durante la dinastía Qing, ha sido capital de la provincia de Hunan. El tratado de Shanghái de 1903 firmado por China y Japón abrió la ciudad al comercio extranjero. La invasión japonesa de 1935 logró llegar hasta aquí aunque permaneció por breve tiempo. A partir de 1980 los edificios históricos comenzaron a ser restaurados. 

            Dos de los más importante edificios de la ciudad son el Templo budista Kaifu y el pabellón de un poeta de la dinastía Tang. El templo Kaifu es una edificación que ocupa un extenso espacio y fue construido durante el llamado período de las Cinco Dinastías y los diez reinos (907/960), destruido varias veces y reconstruido, hoy está abierto al público y a la feligresía de una de las numerosas ramas del budismo. Durante la noche son muy concurridas las calles peatonales de Huangxing Lu y Huangxing por su comercio y luminosidad.

                                         Un pabellón interior, templo budista de Kaifu, Changsha. Foto del autor.

                                                            Un altar, templo budista de Kaifu, Changsha. Foto del autor.


 

                                    Pabellón de un poeta de la dinastía Tang. Foto: Ing. Carlos Arenas Sabogal


 *Para tener un punto de comparación, 32 metros es la altura promedio de un edificio de diez pisos en Bogotá.

**Jerome Ch'ên, Mao y la revolución china seguido de 37 poemas de Mao Tse-tung, traductores Isidro Molas y Luis Avilés, Oikos- Tau Ediciones, Barcelona, 1968, p. 357. 

                                                              Continuará: La guardia inmortal del primer emperador (3)

sábado, 5 de octubre de 2024

AL ENCUENTRO DE LA CHINA PROFUNDA (1)

Apuntes de la bitácora de viajes

“Al encuentro de la China profunda” (1)

Ing. Luis Alberto Arenas Vega

Bogotá, septiembre de 2024

 

EL GRAN CAÑÓN DE ZHANGJIAJIE

 

El presente texto es la primera de cinco crónicas de un viaje que comenzó y terminó en Beijing, de donde partimos mi hijo Carlos y su familia y el suscrito, para recorrer las provincias de Hunan y Shaanxi y la región autónoma de Guangxi, en la frontera de la China profunda. Eran los días finales de agosto y principio de septiembre del año en curso, en la parte final del verano del hemisferio norte.

                   

            La provincia de Hunan (se pronuncia junán) tiene dos impresionantes parques nacionales, declarados Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1992: Zhangjiajie y la Montaña de Tianmen y visitarlos era el objetivo del viaje a esta zona del país.

            Hunan está en la parte central del sur de China, alejada de la zona industrial costera densamente poblada y desarrollada. Fue una de las rutas históricas por donde llegó el budismo a estas tierras en el siglo III de nuestra era. Viaje al Oeste, una de las más famosas novelas del Asia Oriental escrita durante la dinastía Ming, siglo XVI, se desenvuelve en los idílicos paisajes hunaneses. Narra las aventuras de un monje que viaja a la India en búsqueda de los textos genuinos del budismo, acompañado por el rey mono, uno de los personajes folklóricos más populares y queridos de China, junto al dragón. Pero la importancia histórica de la región se magnifica en la época moderna: aquí nació el Presidente Mao, considerado y reverenciado como el fundador del actual orden político que gobierna la república. 

            Después de once de horas de viaje en tren desde Beijing, a una velocidad promedio superior a los de 300 km/hora, se llega a Zhangjiajie, un pequeño pueblo de millón y medio de habitantes. La línea férrea atraviesa las provincias de Henan, Hebei y Hubei donde el tren va haciendo paradas que permite el desplazamiento de multitudes de viajeros entre estas provincias y el sur del país. 

            El viaje terrestre permite apreciar las zonas suburbanas de las grandes ciudades y los incontables pueblos a los dos lados de la vía, erizados de torres multifamiliares de más de quince pisos, que se esparcen por el paisaje hasta donde la vista alcanza. 

            El Parque Nacional Bosque de Zhangjiajie se encuentra en el valle de Suoxiyu, rodeado por las montañas de Tianzi, al norte de la provincia de Hunan, y es uno de los grandes parques naturales chinos famoso por su belleza y grandes obras civiles para el esparcimiento y goce de la naturaleza. Sobresale un puente colgante peatonal hecho de cristal con más de 400 metros de longitud y piso de vidrio transparente que permite admirar el precipicio que se abre sobre un abismo de 300 metros hasta el nivel del suelo. En instalaciones a la entrada del puente se provee a los caminantes de fundas para cubrir el calzado y proteger el piso que luce su brillantez natural.

                                                                                                                      Foto: del autor 

            En las cercanías está el Parque Nacional de la Montaña Tianmen que se distingue por su gran agujero natural en la parte central de la montaña, llamada “la puerta del cielo” y donde convergen diversas instalaciones para ascender o descender. Un cable aéreo de casi ocho kilómetros de longitud permite llegar desde la parada de buses y de la estación del tren a la parte alta de la montaña donde comienza un largo sendero peatonal que rodea la cumbre. El camino es amplio y de construcción sólida de bloques de madera o de piedra para que lo transiten cientos de miles de personas con seguridad y comodidad. Algunas secciones están sobre el vacío con piso de vidrio transparente. Los paisajes de las montañas adyacentes y los cañones formados entre ellas ofrecen un espectáculo de grandiosa majestuosidad adornado por las formaciones calcáreas de estalagmitas que se erigen por doquier en la búsqueda de las alturas celestiales.

                                                                                                   Fotos: Ing. Carlos Arenas Sabogal


                                                                                                        Fotos: Ing. Carlos Arenas Sabogal 

            Multitudes de turistas chinos, donde casi los únicos extranjeros éramos nosotros, transitan estos caminos de una limpieza y cuidados excepcionales. Cada parque merece una estadía de varios días para recorrer los cauces de aguas y las cataratas, los lagos y los bosques, pero nosotros que veníamos desde el otro lado del mundo sólo pudimos dedicarles un día a cada uno.

                                                                                              Foto: Ing. Carlos Arenas Sabogal

 

Continuará: Changsha, la capital de la provincia de Hunan (2)