miércoles, 27 de abril de 2022

MANIFIESTO DE ALGUNOS CREADORES DE CULTURA

 


Como poetas, escritores e investigadores de cuestiones sociopolíticas e históricas, no podemos permanecer ajenos a las elecciones presidenciales que se avecinan y que significarán cambios decisivos para el país. Concretamente, queremos unirnos a las voces de centenares de artistas, escritores y profesores, que han enviado su apoyo a la candidatura de Gustavo Petro, porque, como ellos, estamos convencidos de que él representa una dignificación y profundización de la política y es el único estadista auténtico (y no un simple político profesional) en la lista de candidatos. Ya es hora de que los trabajadores de la alta cultura tomemos posiciones definidas en la contienda política porque, tradicionalmente, el arte (incluido el arte de la palabra en la literatura), la reflexión filosófica, el psicoanálisis, las diversas ciencias y demás materias, hasta ahora inaccesibles para las mayorías, apenas se mencionan o incluyen en las campañas políticas tradicionales. Por el contrario, en la de Gustavo Petro está dándose importancia a la creación cultural más exigente y a lo que significa un cambio histórico nacional y universal.

Estamos convencidos de que la concientización humanística de nuestro pueblo es como la culminación y al mismo tiempo la condición sine qua non para una superación de la prehistoria que nos abruma (con sus masacres, sus necesidades elementales apremiantes, su ignorancia, su represión y su deshumanización crecientes en la desigualdad y lucha de clases), con el objeto de pasar a una iniciación de la auténtica historia, en la medida en que el pueblo colombiano empiece a ser sujeto de su propio proceso, para lo cual es necesario democratizar la economía, poner al alcance de todos la educación y, progresivamente, la auténtica cultura que forma hombres cabales. Parte de esa desmasificación ha sido la vinculación efectiva de las mujeres, tradicionalmente subestimadas y relegadas a funciones secundarias. La designación de Francia Márquez como vicepresidenta (con todo lo que ella significa) es muestra patente de ese interés por los conflictos más típicos y tradicionales vinculados a la condición femenina.

Al mismo tiempo, rechazamos enfáticamente la campaña de guerra sucia, psicológica y mediática, que la extrema derecha, a través de sus voceros y medios de comunicación, ha desatado contra el Pacto Histórico y contra su dirigente principal. Han inventado una serie de mentiras, calumnias y falsas acusaciones, sin ninguna prueba, tergiversando las acciones y declaraciones del Pacto Histórico, con el fin de generar incertidumbre y pánico en la población, y evitar que Gustavo Petro y Francia Márquez ganen las elecciones.

Mientras prime la atomización del conglomerado social, mediante frívolas y mezquinas aspiraciones individualistas, mientras predomine la fetichización del dinero y las cosas, no podremos constituir una sociedad y una nación de verdad. El movimiento de la Colombia Humana, tan admirablemente liderado por Gustavo Petro, es una oportunidad única que se nos ofrece de contribuir, junto con los países más avanzados, a la humanización de la Especie y, en última instancia, a su preservación y engrandecimiento, mediante el cuidado y la valorización del medio ambiente.

Eduardo Gómez, Ricardo Camacho, José Luis Días Granados, Luis Alberto Arenas, Enrique Alfonso Rico, Carlos Mario Gonzales, Omar Ardila, Mario Lamo, Fabio de Jesús Jurado, Daniela Cardona, Santiago Piedrahita, Alejandra Salazar, German Pardo, Sarah Daniela Quintero Ruiz, Leonel Rebellón, Santiago Alberto Serna, José García,  Fernando Dorado, Nelson Amaya, Josefina Garros.

domingo, 17 de abril de 2022

Escuchando una cantata de Prokofiev

 Por Eduardo Gómez

 

Las doncellas gorjean

como salidas de un edén campesino

y un coro de mozos puros y salvajes

entona un himno de lejanas batallas.

El sol disipa mi antigua noche

con torrentes poderosos de voces masculinas

bordadas delicadamente por estrellas

que cantan en el fondo de cielos sombríos.

 

Oh esplendor de la joven humana raza

de titanes desnudos!

Oh poderío de cuerpos y voces que ascienden

hasta dominar colosales océanos

estepas y ciudades de cúpulas doradas.

Me abro al sol para que me caliente el corazón.

El sol inunda a raudales mi ominosa noche.

¿Dónde

            Cuándo

                        A qué hora sagrada

estaremos dispuestos al vértigo

de la sinfonía de las multitudes que se atreven a cantar?

Oíd la cantata de la humanidad redimida

la incontenible ola de  los pueblos

que se empenacha con los acordes de la tempestad

y se propaga como una orquestación infinita.

 

Vivid este momento culminante como furiosa espuma

más allá de los cuidados reptantes de la sobrevivencia,

porque a la manera inverosímil de antiguas leyendas

a veces alcanzamos la desatada belleza de un león-arcángel

de una seráfica bestia que condensa los cielos y el infierno.

¿EL MUNDO CONTRA RUSIA?

 Por: Vladimir Acosta (historiador venezolano)

5 ABRIL, 2022

https://ultimasnoticias.com.ve/noticias/mirada-semanal/el-mundo-contra-rusia/

La brutal rusofobia que vive hoy Europa empezó en forma sencilla y sus primeras manifestaciones fueron casi inocuas y más bien ridículas. Prohibir aceptar gatos rusos en concursos europeos; prohibir en una Universidad italiana a un profesor dictar un curso sobre Dostoievski; excluir un roble ruso, que era el favorito, de un concurso de robles. Pero pronto todo se orientó hacia el odio, la agresión y la violencia. Se despide al director de la sinfónica de Munich por ser ruso y un organismo médico europeo excluye de ser tratados de cáncer a los pacientes rusos. La FIFA prohíbe a los deportistas rusos participar en sus competencias, incluido el mundial de fútbol de este año. Y se producen en Alemania agresiones contra rusos, que sugieren un nuevo despertar nazi. Y es que a partir de la nazificada Ucrania el nazismo, gozando de simpatía europea por ser anti ruso, se apodera de los medios europeos. Al comienzo disfrazados y pronto en forma abierta, discurso y prácticas nazis se imponen y son difundidos y celebrados por los medios. Y no solo ucranianos.

Se producen en estas semanas declaraciones y hechos aberrantes. Mientras los rusos tratan con respeto a militares ucranianos rendidos, protegen a la población civil y le abren caminos para huir de la guerra, los nazis ucranianos, celebrados como democráticos nacionalistas, torturan y disparan a quemarropa a las rodillas y a las piernas de soldados rusos capturados. Un médico llama en la TV de Kiev a asesinar a todos los rusos heridos porque no son seres humanos sino cucarachas; y en el mismo canal un periodista nazi, otro "nacionalista", pide no solo asesinar a los rusos sino degollar a todos sus niños pequeños para que los rusos desaparezcan de la tierra. Se aplaude todo esto; y mientras prohíben a RT y a Sputnik, los democráticos medios europeos llaman combatientes extranjeros a los mercenarios asesinos que cobran por apoyar a Ucrania y CNN entrevista con orgullo al batallón nazi Azov. Y en medio de todo, líderes y ministros europeos histéricos celebran esos crímenes y gritan que ahora sí van al fin a acabar a Rusia.

Esta horrenda criminalidad rebasa casi cualquier ejemplo previo, pero debemos reconocer que la rusofobia no fue creada en estos meses. Lo que es producto de ellos es su explosión brutal. Pero la rusofobia viene de lejos y tiene una historia que conviene conocer, así sea en sus rasgos generales; historia de racismo, miedo y odio, en la que por siglos Europa fue protagonista y promotora, pero que en este como en tantos otros campos debió ceder su protagonismo al arrogante imperio yankee que desde 1945 la ha sometido y puesto a su servicio.

Esa rusofobia europea, de la que luego participa EU, pasa en mi opinión por 5 etapas. La primera, tocante a la Edad Media, es la ignorancia. Las historias universales o europeas del medioevo ignoran por completo a Rusia. La segunda, que corresponde a los siglos XVI y XVII, es el desprecio: Rusia es descrita como país semi bárbaro, atrasado e inferior. La tercera es un lento y sesgado reconocimiento de Rusia que empieza con Pedro el Grande y se prolonga hasta el inicio del siglo XX. Rusia sigue siendo un país atrasado y autoritario que se moderniza en parte, obra de una élite imitadora de Europa, con la que compite como imperio, pero que continúa siendo campesina. La cuarta corresponde al siglo XX y vista por la burguesía imperialista europea a la que se suma e impone EU, combina la sorpresa con el odio. Sorpresa porque en ese país atrasado y campesino se produce la primera Revolución proletaria, socialista o comunista, la cual sacude al mundo, y, sobre todo, el asombro ante la eficacia y el heroísmo del pueblo ruso que es decisivo en el triunfo contra el nazismo en la segunda guerra mundial. Odio porque de las burguesías imperialistas no puede esperarse otra cosa. Y la quinta es la actual, que va desde el derrumbe de la URSS hasta el imparable ascenso económico, científico y militar de la Rusia actual, la Rusia de Putin; ascenso y derechos que EU y su servil Europa se niegan a reconocer.

Como de costumbre, EU lo dirige todo. Considera que esa rusofobia, que impulsa en Europa, pero controla en EU, va viento en popa. Y es que ese odio irracional que sus medios ofrecen a las embrutecidas masas es parte clave de su viejo plan de acabar con Rusia. Porque el plan estadounidense de aplastar a Rusia viene de hace un siglo, de 1917-1918, de la Revolución comunista rusa, y se ha mantenido porque a EU le es esencial. Ese plan va más allá y más acá del comunismo. Es que Rusia le estorba, necesitaba dividirla y eliminarla desde antes, desde cuando impuso la Guerra Fría. Pero ahora lo necesita más que antes porque es el prerrequisito para atacar a China a fin de mantener su dominio mundial impidiendo que ese mundo multipolar que ve venir, avance, liquidando su condición de único dueño del planeta. La última versión de ese plan, la vigente, se forjó hace 3 décadas, con el derrumbe de la URSS, buscó abrirse camino por medio de la extensión de la OTAN para rodear a Rusia, sometiendo a Europa y logrando para dispararlo el control de una Ucrania nazi, armada para provocar a Rusia; esto es, mediante todo lo que hemos visto en estos años y sobre todo en meses recientes. Sus últimos detalles, ventajas y peligros, se los diseñó en 2019, en el documento titulado Sobreextendiendo y debilitando a Rusia, la Corporacion Rand, organismo suyo, básico para definir su política exterior.

¿Y qué hace EU como padre y promotor de esta guerra, que con su usual hipocresía condena? Vimos al demente senil y solapado genocida que es Biden, masacrador de Yugoslavia, Libia y Afganistán, llamando asesino y criminal de guerra a Putin para rematar con el beligerante discurso anti ruso que tartamudeó en Varsovia exclamando angustiado acerca de Putin: ¡Por Dios, ese hombre no puede seguir en el poder! ¿Cómo aclararle a los que se tragan lo que Biden dice, que su mensaje falsamente angustioso no es comparable al sincero de una pobre anciana hambrienta que le pide a Dios: Dios mío, ten piedad de mí, ¿por qué dejas que me muera de hambre? No, ese mensaje hipócrita es el firme reclamo que ante el mundo le hace a Dios el presidente de EU, amo de la guerra, jefe de un estado genocida que invade y destruye países a voluntad matando millones de personas y cuyos crímenes son obra divina pues EU es su pueblo elegido, y sus guerras son obra autorizada por el propio Dios. Fuera de si Biden pide o no un golpe de estado en Rusia, lo que resalto es que esta no es una petición a Dios sino el reclamo que Biden le hace por permitir que Putin siga en el poder, y ese reclamo a Dios es su mensaje.

Pero hay algo esencial que he dejado para concluir. Lo que los medios yankees y europeos nos muestran a diario es que todo el mundo condena y odia a Rusia y que esa rusofobia es hoy universal. Y esto es una doble mentira que nos tragamos con facilidad. Porque esos medios nos venden a Occidente como si fuera el mundo, y sobre todo porque nosotros, educados en el colonialismo euro-estadounidense y en esa falsa visión de este que nos hace desconocer por ignorancia lo que no es Europa ni EU, les creemos. Una sola mirada a un mapamundi grande derrumba esa patraña. Las sanciones ilegales que EU y Europa imponen a Rusia y que están dañando más a Europa que a Rusia porque ésta las está superando, no son del mundo entero. Es solo Occidente, solo EU y Europa, porque América Latina, salvo los usuales cipayos, se muestra renuente, tiene relaciones con China y no va a sancionar a Rusia. Lo mismo pasa con África y lo principal es que prácticamente toda Asia: China, India, Asia central, Irán y Turquía, se niegan a sancionar a Rusia y fortalecen alianzas y vínculos con ella. El decadente EU y la podrida Europa olvidan que Asia ya es hoy el nuevo centro del mundo, que desplaza a Occidente en un proceso que cada vez tiene más fuerza. Y Rusia es parte de él.

Tomado del diario Últimas Noticias.

EN COLOMBIA HAN SIDO ASESINADAS 600.000 PERSONAS EN LOS ÚLTIMOS AÑOS


Dice el fotógrafo Jesús Abad Colorado, especializado en la violencia, en una entrevista que le hizo Caracol Noticias hace un tiempo, pero que sigue siendo actual.

 (Envío de Josefina Garros).


¿SERÁN AHORA LOS NAZIS DE UCRANIA LOS BUENOS DE LA PELÍCULA?

Por Mario Lamo Jiménez (escritor colombiano, que vivió 30 años en EE. UU.).

https://escritoresyperiodistas.com/Naird/index.php/2022/04/09/seran-ahora-los-nazis-de-ucrania-los-buenos-de-la-pelicula/


El títere-presidente de Ucrania, V. Zelenski, era un payaso profesional , cuyo número central era tocar el piano con su pene. A este extremo de cinismo y degradación ha llegado la politiquera fascista de occidente. Su degeneración ya no encuentra sino este tipo de aliados. 

 

Ayer fue un día de ignominia para la humanidad, como los miles de día de ignominia que hemos vivido, cuando la injusticia disfrazada de ciega, no solo es ciega sino que también tiene el cerebro sesgado y mutilado. En este día vergonzoso, Rusia fue expulsada del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, organización que como la OTAN solo ha servido para dar el visto bueno a las guerras del mundo Occidental. 

La expulsión se basó principalmente en un montaje hecho por servicios de inteligencia extranjeros, entre ellos la CIA y el M16 de una masacre que nunca ocurrió en Bucha. Todo lo anterior con el fin de tapar los hallazgos que ha hecho Rusia en Ucrania de laboratorios de patógenos mortales patrocinados por los USA, con los cuales pretendían empezar una guerra biológica contra Rusia con el fin de aniquilarla. Dichos laboratorios fueron financiados, como se demostró en USA, por el mismo hijo del presidente de los USA, Hunter Biden. Información sacada de una computadora abandonada por él en un taller de reparación, donde se descubrieron además de fotos pornográficas del mismo Biden abusando a menores de edad y documentos que lo implicaban en negocios sucios en Ucrania, de donde recibía millones de dólares de una corrupta compañía de gas para comprar la influencia de su padre, entonces vicepresidente de los USA. 

Hunter Biden estuvo a punto de ser juzgado en Ucrania, pero su padre lo salvó por medio de un soborno. El soborno está en video y Biden padre se ufana del mismo diciendo que si las autoridades de Ucrania no despiden al fiscal que tiene el caso de su hijo, USA no les dará un préstamo de mil millones de dólares. El fiscal fue despedido. 

Después del golpe de estado de 2014 en Ucrania, patrocinado por USA, Ucrania se volvió un paraíso de la corrupción y el centro más grande del planeta de neonazis armados y listos a aniquilar a su propio pueblo. Fue así que por ocho años bombardearon y asesinaron impunemente la región separatista de Donbás, causando más de 14 mil muertos y miles de heridos. 

La inteligencia rusa se enteró de que Ucrania se disponía a invadir las regiones separatistas y por eso las reconoció como estados independientes, y el 24 de febrero, adelantándose a la invasión ucraniana, decidió iniciar una gran operación para neutralizar a los nazis ucranianos y a su ejército que estaba listo a invadir una región en su mayoría de población rusa. Los ucranianos ya habían prohibido el idioma ruso en la parte que ellos controlaban, empezando además del genocidio que cometían en Donbás, un etnocidio en el resto de Ucrania. 

Pero, ¿de dónde salieron estos neonazis y por qué fueron entrenados por la OTAN y los Estados Unidos? 

Estados Unidos iba a empezar una guerra contra Rusia con Hilary Clinton en la presidencia, pero no contaba con que se les atravesara en el camino Donald Trump, quien no era parte del círculo de muerte del Pentágono y de los políticos halcones del Partido Demócrata, quienes ya tenían los preparativos de guerra. Fue así que los mismos acusaron a los rusos falsamente de intervenir en las elecciones a favor de Trump, cosa que jamás pudieron demostrar porque era una mentira. 

Cuatro años más tarde, llega Joe Biden de una manera fraudulenta al poder y casi demente, y los halcones del Pentágono y de la política ya tienen sus biolaboratorios contra la frontera rusa, listos a empezar la siguiente Plandemia, pero esta vez verdaderamente mortífera, no como la del COVID que tan solo era un ensayo. USA y la OTAN ya llevan años entrenando y armando batallones nazis para prepararlos para su guerra contra Rusia. La táctica del Pentágono era de doble faz: Debilitar a los rusos con enfermedades pandémicas y luego entrar atacar con sus batallones nazis, que para eso los estaban entrenando. 

Los rusos con sus servicios de inteligencia, captan lo que está pasando en Ucrania, y ven amenazada su propia supervivencia y no empiezan una guerra sino que simplemente continúan la guerra que la OTAN y USA empezaran con el golpe de estado en Ucrania desde 2014. 

Toda la prensa Occidental, completamente vendida a intereses ocultos, inicia una campaña “informativa” contra Rusia, literalmente inventándose las noticias, poniendo por ejemplo en España subtítulos falsos a las declaraciones de una víctima de la guerra, de la guerra de los ucranianos contra la población rusa. 

En 2019 sube al poder Volodímir Zelenski, un comediante mediocre cuyo gran mérito era actuar desnudo y tocar un piano con el pene ante un público desternillado de risa. El payaso comediante, devenido en presidente había sido impulsado por la oligarquía ucraniana, y ¡quién lo creyera! por Netflix, donde en una serie, hacía el papel de presidente. Es así que estaba bien preparado para actuar su parte y así lo ha hecho, aunque en los foros internacionales donde participa, cada vez mete la pata, como lo ha hecho en Israel, en España y más recientemente en Grecia, donde se presentó ante el parlamento griego ¡acompañado por dos nazis en uniforme! 

Y, este día de ignominia para la humanidad en que Rusia fuera expulsada del Consejo de Derechos Humanos de la ONU a petición del mayor violador de derechos en la historia de la humanidad, nunca podrá ser olvidado, así como la votación coaccionada por los gringos (por medio de sobornos y amenazas), en la que 93 países dijeron SÍ al nazismo y expulsaron al único país del mundo que por segunda vez está salvando al planeta del totalitarismo nazi, esta vez no solamente representado por Ucrania sino por los Estados Unidos y la OTAN. Como era de esperarse, Colombia dio su voto a favor del nazismo, acompañado de otros países latinoamericanos como Argentina, Ecuador, Honduras, Perú, etc. 

Y, ¡qué pasó con la masacre de Bucha? Nunca existió. Cuando salieron los rusos de Bucha a finales de marzo, en las calles no había ningún muerto. Los muertos fueron plantados después para crear un casus belli contra Rusia. Las fotos de satélite que mostraron como prueba de que los cuerpos ya estaban allí en marzo 19 resultaron ser de abril, cuando Rusia ya había abandonado Bucha. Hay videos donde se muestra a las tropas ucranianas arrastrando cadáveres para ponerlos en el lugar de exhibición, o simplemente armando maniquíes para vestirlos y teñirlos de rojo como prueba de la masacre. 

Ucrania está cometiendo grandes crímenes contra su propio pueblo, amarrando personas a postes, sospechosas según ellos de colaborar con los rusos y dejándolas morir ya sea de hambre o de frío. Además, hay videos en los que se muestra cómo les disparan en las rodillas a los soldados rusos presos, para después torturarlos, humillarlos y finalmente asesinarlos. 

Los medios de comunicación, en su mayoría, están presentando una visión falsa de lo que realmente ocurre en Ucrania, y la gente es tan manipulable que ya está del lado de los nazis, porque la historia oficial ahora los presenta como “buenos”, aunque son los mismos nazis que hace casi 8 décadas estuvieron a punto de aniquilar al resto del planeta. La Unión Soviética perdió 27 millones de personas en su lucha contra el nazismo, y si no hubiera sido por ella, los nazis hubieran seguido su carrera de domino y exterminio. 

La Rusia de ahora, por una gran ironía histórica, es la que está luchando también en este momento contra los nazis desenmascarados, son los mismos de antes, los grandes banqueros, el complejo militar industrial gringo, que después de la II Guerra ha invadido múltiples países y asesinado a millones de personas. 

La agenda 2030 de la ONU es el plan de los globalistas para establecer un solo gobierno mundial y controlar a todos los habitantes del planeta, como lo hicieron con una falsa pandemia. Para lo anterior, hasta cambiaron la definición de pandemia, para poder implementar mecanismos de control, pérdida de libertades civiles y una dictadura sanitaria permanente. Sin embargo, esta vez no fue Donald Trump quien se interpuso en su camino, sino Rusia, una civilización muy antigua y armada hasta los dientes que está parando en seco el nazismo global al que nos estaban llevando, y uno de cuyos fines es extinguir al 90% de la humanidad con pandemias y vacunas, que por su parte ya han causado cientos de miles de muertes. 

El nazismo será de nuevo derrotado, los gringos NO pueden tapar los crímenes de los nazis en Ucrania ya que hay millones de teléfonos celulares filmando, y lo que es más irónico, los criminales nazis se filman a sí mismos matando y torturando, cometiendo crímenes de guerra. 

Las pruebas están en la mesa, para el que las quiera ver, leer y entender. Hoy como ayer, los nazis no son los buenos del paseo, así insista la prensa en que los nazis de hoy son ángeles enviados del cielo. Una de las razones por la que triunfó el nazismo fue por su política de detener al comunismo, bandera que adoptaría USA después de la II Guerra, pero ahora que la URSS no existe, se quedaron sin la excusa de su “guerra contra el comunismo”, y la verdad queda al desnudo: su fin único es el exterminio de la mayoría de la población del planeta a nombre de los globalistas. Y, en un día de ignominia para la humanidad, 93 países votaron por ello.

jueves, 7 de abril de 2022

COLOMBIA Y LA DISCORDIA

 Por William Ospina

(El espectador del domingo 3 de abril de 2022).

Ya es hora de que el país deje de desgastarse en discordias. Desde cuando los liberales y los conservadores nos enseñaron que medio país tenía que odiar por siempre al otro medio, Colombia no volvió a tener fuerzas para inventarse un futuro.

Tenemos un territorio admirable, la mayor biodiversidad del mundo, somos un manantial de agua dulce asombroso, estamos en una región donde se sienten y se viven todas las fuerzas del continente, pero la mayor riqueza de un país es su gente, y los políticos hicieron de esa riqueza una fuente de conflictos y de violencias que nos tiene convertidos en uno de los países más desiguales y desaprovechados del mundo.

Los políticos nos enfrentan y nos fanatizan, pero tenemos además un Estado chupasangre que se gasta nuestros recursos en burocracia y corrupción, al que el tesoro público solo le alcanza para su propio sostenimiento y para el robo más escandaloso, y tienen a la población tan sin oficio que en vez de darle educación y salud, empleo y oportunidades, le entregan mezquinas limosnas que no resuelven nada, y nos tienen al borde de un estallido social del que lo que vimos el año pasado era solo un amargo anticipo.

El actual gobierno le atribuyó a la maldad humana y a fuerzas desestabilizadoras un paro nacional que se deshizo en llamaradas, pero todos sabemos que esta angustia social ha sido largamente incubada por la exclusión y el racismo, por la servil política de apertura que arruinó el modelo productivo, por la estúpida y también servil política antidrogas, por la pandemia, y por esta costumbre del poder de responder con atropellos y bala a los reclamos del hambre.

Hay cosas que muchos países tienen y que a cualquier colombiano le parecen imposibles: una policía cordial que nos respete, nos proteja y nos ayude a vivir; un Estado que nos atienda con rapidez y con amabilidad y nos facilite la vida; un servicio de salud que no sea un calvario; una economía productiva que le dé pan y techo a nuestro trabajo, vida digna a nuestros hijos, confianza a nuestras calles y que le ponga fin al desamparo; un modelo educativo que nos enseñe a convivir, que le abra camino a nuestros talentos, que nos permita avanzar juntos y mirar con confianza el futuro; ciudades bellas, campos fecundos, vidas alegres y calles seguras.

¿Queremos reparación para las vidas destrozadas, las heridas abiertas, los huesos amados perdidos en la crueldad del territorio, los destinos rotos, las almas envilecidas, las casas muertas a la orilla de los caminos, los niños sin padres, los corazones vacíos y la asombrosa falta de esperanzas en un mundo tan bello y en un país tan rico? ¿Queremos verdadera reparación? No sigamos otra vez detrás de la discordia de todos los que nos predican la desconfianza y la venganza, y nos señalan de nuevo a su adversario como al demonio, y nos sirven en el plato sus odios fríos como único alimento.

No sigamos nunca más a los que no ven en nosotros seres humanos con necesidades y con soluciones, sino votos para su ambición, cifras para su soberbia y recursos para sus venganzas. Los rostros y los discursos parecen nuevos pero el estilo es viejo, quieren que sigamos girando en los remolinos del rencor, eternizan una manera de hacer política que habla más de lo que fue que de lo que será.

No nos dejemos convertir en cifras y en instrumentos de las grandes maquinarias de la ambición y del odio. Votemos, pero no creamos demasiado que son los votos los que cambian el mundo; no votemos en contra de otros sino a favor de un país verdadero donde nuestras diferencias, que siempre existirán, no se conviertan en un obstáculo insuperable para sentirnos parte del mismo país, de la misma memoria, del mismo destino.

A las guerra no las resuelve ni la venganza ni la justicia de los tribunales, la única reparación es cambiar para siempre el presente, dejar atrás la miseria, la exclusión, el racismo, el odio, la falta de respeto por la gente, la crueldad con los animales, la profanación de la naturaleza.

Las fuerzas que encarnan el pasado se alzan y se miran llenas de furia, y se preparan para recomenzar su danza ritual de descalificaciones, de obstrucciones y de castigos. Así nos hicieron los viejos catecismos, los viejos sectarismos, las castas, los gobiernos, los chulavitas, los pájaros, los redentores, los enemigos del mestizaje, de la diversidad, de la alegría y de la libertad.

En todos esos bandos hay colombianos que necesitan tanto como nosotros que esos odios fríos descansen por fin. Hay que corregir al Estado, frenar la corrupción, disolver las maquinarias, reconstruir el campo, crear industria, comunicar el país, formar parte del mundo, no extenuarnos más en ver a otros colombianos como nuestros enemigos. Démosle una lección de alegría a los que quieren seguir en su abrazo mortal.

miércoles, 6 de abril de 2022

Lo que se mueve bajo la superficie

 Por Fernando Dorado

https://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com/2022/04/lo-que-se-mueve-bajo-la-superficie.html#.Yk2-HXjMLIU

Popayán, 5 de abril de 2022

Para quienes no conocen la estructura del Estado colombiano es difícil comprender lo importante que es acceder a la presidencia de la república. No es un asunto menor[1]. Por ello en este país la oligarquía y la casta política tradicional no duda en hacer hasta lo imposible -fraude o asesinato- para evitar que los sectores populares puedan elegir a uno de los suyos en ese cargo.

Ellos saben que un ejercicio de ese tipo puede ser una válvula que desencadene un movimiento social y político que ponga en peligro muchos de sus privilegios históricos. Son conscientes del grado de pobreza, desigualdad, inequidad e injusticia que existe en este país y temen que un gobierno democrático sea rebasado o superado por una avalancha de tipo popular.

No obstante, la actual dirigencia progresista sabe que los cambios estructurales no se pueden realizar de un día para otro. Son conscientes que el camino insurreccional nos llevaría a nuevas guerras, al bloqueo imperialista y a la derrota. Y por ello, se plantean construir a mediano plazo un futuro común con los trabajadores y pueblos latinoamericanos, una economía productiva y sostenible (social y ambientalmente) y una democracia participativa como instrumento político.

Es importante subrayar que en la mayor parte del territorio colombiano subsiste una dominación colonial en donde los herederos de la vieja aristocracia terrateniente y esclavista utilizan al Estado para controlar a la población mediante una especie de clientelismo burocrático, corrupto y mafioso, que interviene en todos los aspectos de la vida económica, social, política y cultural de las gentes.

En las regiones donde el desarrollo capitalista ha reducido ese control (Bogotá, Cali y otras ciudades), y en las zonas en donde  las comunidades campesinas, indígenas y afros han construido procesos de organización popular (Nariño, Cauca, Putumayo, parte del Tolima, Huila y Boyacá, etc.), se ha transitado por caminos de emancipación social. En otras regiones, especialmente las golpeadas por las Farc, ese control se mantiene aunque se observan avances libertarios sustanciales.

Sin embargo, se debe señalar que la violencia ha sido la herramienta preferida por la casta dominante colombiana para impedir el avance de los trabajadores y los pueblos. Desde siempre esa oligarquía terrateniente de origen esclavista (que hoy es una oligarquía financiera transnacional) ha usado la provocación violenta para generar alzamientos prematuros, para aislarlos y golpearlos, y así, ha desaparecido a los dirigentes populares mediante la persecución y el asesinato selectivo.

Lo hicieron durante la revolución comunera (1781), en los primeros años de la guerra de independencia (1810-13), en la época de las sociedades democráticas y la acción del general José María Melo (1854), en los tiempos de la “guerra de los mil días” (1899-1902), durante las huelgas “salvajes” de finales de la década de los años 20s del siglo XX (masacre de las Bananeras), y antes y después de asesinar a Jorge Eliécer Gaitán (1948). Ha sido la constante en nuestra historia.

Hoy, luego de 70 años de conflicto armado, en donde esa oligarquía consiguió instrumentalizar la acción de las guerrillas insurgentes para impedir la organización y la acción masiva de los sectores populares, se están presentando las condiciones para dar un salto de calidad, emulando en parte a los pueblos latinoamericanos vecinos, pero a la vez, tratando de superar esas experiencias con base en una serie de acumulados históricos que es necesario valorar y precisar[2].

Por ello, la dirigencia progresista y de izquierda ha diseñado una estrategia para acceder por vías pacíficas a la presidencia de la república, establecer un “gobierno de transición” hacia la democracia y la paz, e iniciar un proceso tranquilo y paciente de transformación de la sociedad, que incluye el concepto del “buen vivir” o el “vivir sabroso” que ha planteado Francia Márquez. “Convertir a Colombia en un potencia mundial de la vida”, es su consigna principal.

Es indudable que hoy tenemos una extraordinaria dupla de dirigentes que encarnan lo mejor de nuestro pueblo. Petro y Francia representan lo más avanzado de los trabajadores, mujeres y jóvenes de nuestras ciudades y de las comunidades campesinas, indígenas y negras, que han desarrollado durante las últimas dos (2) décadas luchas sociales de gran importancia regional y nacional[3]. Su propuesta programática recoge esas causas y plantea las principales soluciones.

La coyuntura de la primera vuelta y cómo ampliar la coalición

En esta coyuntura el Pacto Histórico afronta un problema táctico. Para derrotar al candidato “uribista-duquista” (Fico Gutiérrez) se necesita sumar por lo menos 6 millones de nuevos electores con relación a lo obtenido el 13 de marzo/22. Y, a pesar del extraordinario entusiasmo y de la enorme mística que ha desatado la candidatura a la vicepresidencia de Francia Márquez, todos son conscientes que para obtener el triunfo en la 1ª vuelta se debe ampliar la coalición.

En ese sentido, aunque la mayoría de los dirigentes del Pacto Histórico tienen claro que se deben hacer esfuerzos para obtener el apoyo del Partido Liberal, no todos sus integrantes entienden la importancia de esa tarea. Es evidente que mientras César Gaviria sea su líder (expresidente que implementó las políticas neoliberales en 1990), tendrán que hablar con él y llegar a acuerdos. Es bueno tener en cuenta que una parte de los senadores liberales elegidos y la mayoría de los representantes a la Cámara liberales (electos) ya están con Petro, en parte, forzados por las bases sociales o por su propia convicción, pero el significado de un apoyo oficial es muy importante.  

Las llamadas líneas rojas que ha colocado Gaviria no tocan en lo esencial las reformas planteadas por el Pacto Histórico como son los cambios a las EPS, fondos de pensiones privados, reforma tributaria progresiva, industrialización del aparato productivo, etc. Además, no se ha pensado impulsar una Constituyente debido a que la Carta Política de 1991 tiene un margen de desarrollo por vía legislativa, y menos se va a proponer la reelección presidencial (que fue propuesta de Uribe), que son asuntos que preocupan a algunos sectores del liberalismo.

Es más, hacer público esos posibles acuerdos -así Gaviria le saque el cuerpo a la alianza- es beneficioso para el Pacto Histórico por cuanto se envía un mensaje de tranquilidad a un conjunto de personas que militan en diferentes partidos o que no militan en ningún partido pero que pueden ser influenciados por las campañas engañosas y las mentiras que utilizan los contradictores de Petro para meter miedo con base en las supuestas pretensiones autoritarias y antidemocráticas del candidato del Pacto[4].

Igualmente, llegar a acuerdos con los liberales no implica que el Pacto Histórico se someta a la voluntad de sus aliados pero si le garantizaría una gobernabilidad suficiente a un eventual gobierno de Petro. Lo principal que se debe entender es que un “gobierno de transición” requiere de una gran convergencia política y social para consolidar la paz, fortalecer la participación democrática, y avanzar -con calma y tranquilidad- hacia los cambios que nuestro pueblo necesita y requiere.

Es clave comprender que el hecho de buscar un acuerdo con esos sectores “tradicionales” es también un mensaje público sobre el talante democrático del Pacto Histórico y sus candidatos. Y no es un asunto menor cuando los contradictores de derechas y guerreristas tratan de posicionar la idea -como lo lograron hace 4 años (2018)- de que “Petro es una amenaza para la democracia colombiana”, y ante la posibilidad cada vez más cercana de su triunfo electoral, han iniciado una campaña agresiva que incluye amenazas y llamados a “armarse” para defender la libertad.

El triunfo del Pacto Histórico está cada vez más cerca pero su dirigencia no puede dejarse provocar, aislar o tensionar. La alegría y la creatividad que ha mostrado nuestra juventud en las movilizaciones sociales debe seguir estando al frente de la campaña electoral como garantía de victoria.


[1] El régimen “presidencialista” en Colombia le otorga un enorme poder a quien lo ejerce, dado que tiene en sus manos una serie de herramientas para colocar a los demás poderes (legislativo, judicial, público y electoral) bajo su tutela. Los denominados “cupos indicativos” o cuotas parlamentarias, le da una gran capacidad para cooptar a senadores y representantes a la Cámara, y la forma como se eligen los magistrados, fiscal, procurador, contralor, defensor del pueblo y otros órganos de control, le permiten incidir en forma determinante en su selección, elección y nombramiento.    

[2] Existen acumulados organizativos entre las comunidades indígenas, negras y campesinas, en sus luchas medio-ambientales y en defensa del territorio; también están en construcción nuevos procesos de organización entre los jóvenes, las mujeres, y los profesionales precariados de las ciudades; y existen importantes experiencias productivas entre los pequeños y medianos productores agropecuarios. Además, el hecho de contar con una Constitución Política relativamente avanzada, nos libra de caer en el “fetichismo de la Ley” y nos coloca en la tarea práctica de combinar la institucionalidad existente (así sea colonial y capitalista) con las acciones propias y concretas de la gente.     

[3] En 2008 la Minga Social y Comunitaria y el paro de los corteros de caña; en 2011 y 2018, las grandes movilizaciones estudiantiles universitarias; en 2013, el paro cafetero y el paro nacional agrario; en 2017, el paro cívico de Buenaventura y Quibdó; en 2019 y 2021, el paro nacional contra la reforma tributaria que se convirtió en un verdadero “estallido social” que impactó a todo el país durante varios meses. Y en medio de estas luchas se han desarrollado innumerables luchas locales o regionales por servicios públicos, contra los proyectos minero-energéticos que degradan nuestra naturaleza, por sustitución de cultivos de uso ilícito, y otra serie de causas particulares.

[4] Todos los medios de comunicación del “uribismo” (ej. Periódico Debate) y la intervenciones del candidato Gutiérrez, plantean que Gustavo Petro es “castro-chavista”, comunista, “prorruso”, enemigo de la democracia y demás embustes.

E-mail: ferdorado@gmail.com


martes, 5 de abril de 2022

A LOS MARGINADOS

 Por Eduardo Gómez

 

 No mendigues

  toma.

 

 No te lamentes

 grita.

 

 No ores

 canta.

 

 No contemples

 participa.

 

 Aprende a ser libre.

 

 No aceptes amor

 sin cuidar de tu interés. 

 Derriba las puertas si permanecen cerradas.

 Arrebata el pan si te hacen pasar hambre.

 La muerte llegará tarde o temprano

 ¿para qué apresurarla, hermanos?

 Afrontaremos la muerte, es claro, más para vivir mejor.

PAPEL DE LA MUJER EN LA COLOMBIA ACTUAL

ENRIQUE ALFONSO RICO CIFUENTES – abril 2022 

Preguntarse sobre el papel de la mujer en la Colombia actual pareciera un interrogante innecesario, pues lo lógico sería hacer referencia al papel del ser humano, del hombre y la mujer, juntos, hoy en día nuestro país. Sin embargo, en razón del tradicional machismo y patriarcalismo predominante en esta nación suramericana, como en muchas otras, vale la pena plantearse dicha pregunta y presentar algunas respuestas satisfactorias.

Con frecuencia, el movimiento feminista nacional e internacional es visto como demasiado radical, porque quisiera construir una sociedad basada solamente en el aporte y las decisiones de las mujeres. Nos parece, entonces, que dichas manifestaciones se van al otro extremo, opuesto al predominio del hombre en las sociedades humanas.

Es importante destacar el papel significativo y positivo que han realizado, a través de la historia de Colombia, varias mujeres, sin pretender aquí presentar una lista completa, lo que requeriría una larga investigación: LA CACICA GAITANA, contra los invasores españoles entre 1539 y 1540. MANUELA BELTRÁN, en la Revolución de los Comuneros (década de los 80 en el siglo XVIII). MANUELITA SÁENZ, la libertadora del Libertador Simón Bolívar. Posteriormente, en la primera mitad del siglo XX, la dirigente popular antioqueña MARÍA CANO, quien, por su entrega a la causa de los trabajadores recibió el primero de mayo de 1925 la meritoria distinción de “Flor del Trabajo”. 

Como en los últimos meses  ha ido tejiéndose en nuestro país la esperanza de un gobierno nacional alternativo con miras a atender las diversas reivindicaciones sociales, económicas y políticas, ha estado creciendo a la vez una figura femenina, representante de comunidades marginadas, afrocolombianas y aborígenes, antirracista y anti-patriarcal. Se trata de FRANCIA MÁRQUEZ MINA, ganadora de varios premios, que reconocen sus luchas sociales: Premio Nacional de Defensa de los Derechos Humanos en Colombia (2015), la BBC de Londres la incluye en la lista de las 10 mujeres más influyentes del mundo (2019), Premio Internacional Goldman del Medio Ambiente (2018). Ha sido defensora a morir de los derechos de sus comunidades. Por esto ha recibido numerosas amenazas de muerte y se ha visto obligada a huir de su territorio ancestral, por oponerse a la minería destructiva del medio ambiente, promovida por empresas transnacionales y el Estado colombiano. Actualmente la acusan calumniosamente de ser guerrillera de las FARC o del ELN, que tiene negocios ocultos con su familia, etcétera, etcétera. Las amenazas continúan, ya en su actual campaña electoral, en este país considerado democrático y que anda juzgando a otros países de dictaduras y violadores de los derechos humanos. Pero tales amenazas lo que hacen es fortalecer el espíritu luchador de esta valerosa mujer y del movimiento al que pertenece, el Pacto Histórico que, de hecho, está convirtiéndose en un Frente Amplio que aglutina nuevas fuerzas y personalidades para la consecución del poder político y así iniciar el proceso de cambios significativos que necesita esta nación oprimida. A esto último es que le tienen miedo la clase oligárquica y sus diversos representantes y, por eso, andan desatando, además de las amenazas de muerte a los dirigentes alternativos, una furibunda guerra sicológica y mediática contra estos, para producir terror en la población de que un gobierno progresista será peor que el actual.

Por otro lado, además de la función natural de procrear, la mujer ejerce un papel fundamental en la crianza y en la generación de valores de los nuevos seres humanos. A lo anterior, se suma la tarea que a muchas mujeres les ha correspondido realizar como cabeza de hogar, madres solteras o abandonadas por el padre de sus hijos. En el siglo pasado y en el presente han surgido miles de mujeres trabajadoras, luchadoras consecuentes, en los diferentes sectores populares, en el campo de la educación, la ciencia, el arte y la cultura y en la política; numerosas defensoras de los derechos humanos, del medio ambiente y de los derechos de las comunidades indígenas y afrocolombianas. También, han crecido valerosas mujeres exigiendo la equidad de género, en las valoraciones personales, en la fuerte oposición a la violencia y demás abusos contra ellas, en asuntos salariales y en los demás derechos que muchas veces se les niega.

Les corresponde a las mujeres, actualmente en Colombia, concientizar a los hombres para que juntos, mancomunadamente, realicen los cambios necesarios sociales, económicos, políticos, culturales, ambientales, en el bienestar general del país y en la garantía de futuro para el buen vivir, con soberanía nacional y alimentaria, con paz y justicia social.

 


VICISITUDES DE LA OPOSICIÓN EN COLOMBIA

 Por Eduardo Gómez

A diferencia de los países más avanzados, en Colombia no se permite una verdadera oposición al régimen establecido. Describamos, para comprenderlo mejor, las tendencias predominantes al respecto en los últimos 92 años de historia, así sea de manera muy panorámica. Cuando Olaya Herrera ganó la presidencia para el partido liberal (1930) Colombia entró en una nueva era y esa sensación se afianzó en las presidencias de López Pumarejo y Eduardo Santos. Sobre todo en los dos periodos de López (del 34 al 38 y del 42 al 45) predominó un auténtico liberalismo que obtuvo decisivas reformas laborales, educativas, sindicalistas y a favor de la libertad de expresión, así como en el campo y en la naciente industria ligera. Pero la Revolución en Marcha de López y luego el surgimiento del movimiento popular de Jorge Eliécer Gaitán, provocaron una reacción violenta en las oligarquías conservadoras con la complicidad creciente de las oligarquías liberales que se habían opuesto a la modernización de las estructuras del Sistema e incluso de las más avanzadas —las lopistas— que se asustaron ante las tendencias radicalmente populares de Gaitán y retrocedieron, dividiendo con otro candidato al partido liberal, provocando deliberadamente su caída y prefiriendo la presidencia de Ospina Pérez. De modo que cuando Gaitán fue asesinado el 9 de abril de 1948, la dirección liberal oficial, encabezada por Lleras Restrepo y Darío Echandía ofreció su apoyo a Ospina Pérez, mientras se asesinaban a miles de liberales gaitanistas en todo el país. Posteriormente se supo que la CIA patrocinó ese asesinato en complicidad con las oligarquías conservadoras y liberales. Los seguidores de Gaitán, que constituían la gran esperanza de un país con justicia social, reaccionaron con mucha fuerza a partir de ese magnicidio y de ese modo se inició el período conocido como la Violencia, el cual llegó tan lejos en su sistemática represión de carácter fascista contra todo movimiento de oposición que reclamara un viraje democrático, que surgieron las guerrillas del Llano de carácter liberal popular y comunista, con amplia predominancia de las primeras. Ante el crecimiento y el prestigio  de las guerrillas y la progresiva impotencia del ejército para detenerlas, dirigentes de ambos partidos urdieron el golpe de Estado de Rojas Pinilla que terminó, en parte, con las secuelas de la dictadura de Laureano Gómez, prolongada en cabeza de Urdaneta Arbelaez, y logró la entrega de las guerrillas liberales (cuyos dirigentes fueron después mayoritariamente asesinados). Rojas fue exaltado entonces como pacificador pero bastó que tratara de implantar algunas reformas de carácter populista, al estilo Perón en Argentina, para que fuera a su vez derrocado por una huelga general patronal, dirigida por Lleras Camargo, el cual además pactó el Frente Nacional con Laureano Gómez (bajo el patrocinio de López Pumarejo, quien propuso este pacto desde su retiro). En esta forma el partido liberal traicionó sus más caros principios y dejo que se restaurara el liderazgo político del sanguinario dictador Laureano Gómez, así como el de miles de sicarios y políticos corruptos que lo habían apoyado. De hecho esta fue la destrucción del partido liberal auténtico.

El Frente Nacional fue un pacto de las oligarquías  tanto liberales como conservadoras, por el cual solamente podían ejercer el poder, por turno, los dos partidos tradicionales con exclusión de toda oposición. De esa manera se instauró y legitimó la impunidad más aterradora en la historia de Colombia y se conservatizó el partido liberal, separando y enfrentando a sus dirigentes de las amplias y abnegadas multitudes que antes lo seguían. Es verdad que posteriormente hubo algunos intentos de democratizar el Sistema, como por ejemplo, cuando Carlos Lleras Restrepo trató de implantar una reforma agraria capitalista para modernizar el campo y fundó una serie de institutos para dinamizar la economía. Pero el poder abrumador que había obtenido la reacción, a medida que el capitalismo salvaje se desarrollaba en el país, terminó por imponerse tornando más impotente al pueblo trabajador y más fuertes a sus dominadores y, por otra parte, las guerrillas (aún más radicalizadas) habían resurgido, lo cual dio pretexto a los gobiernos sucesivos para perseguir con saña toda oposición auténtica, lo mismo que a las  organizaciones populares. Desde entonces, el país (incluso en las posteriores generaciones de oprimidos) se acostumbró a ese monopolio político que, hábilmente disfrazado de dos partidos, defiende con pocas y superficiales variaciones, los mismos intereses. Pero lo peor fue que el país se acostumbró progresivamente a la impunidad de los asesinatos y magnicidios políticos cuando quiera que trató de surgir una verdadera oposición a los regímenes plutocráticos. Como ejemplo, recordaremos el genocidio contra la Unión Patriótica, un partido en el que habían encontrado algunos sectores guerrilleros la manera de pasar a una lucha legal y pacífica y que dio cabida a la rebeldía inteligente de la juventud. No acababa de fundarse cuando empezaron las matanzas, durante el gobierno “liberal” de Virgilio Barco, hasta asesinar más de 4000 dirigentes (incluidos dos candidatos presidenciales, senadores, representantes, alcaldes y concejales) en una casi total impunidad. Esa barbarie se planeó para obligar a replegarse en las montañas y llanuras a miles de jóvenes, muchos de ellos con buena preparación y que hubieran podido, desde la oposición legal, contribuir a la creación de un país moderno y más culto. Se consiguió así volver “bandidos” (y por tanto “legitimar” su exclusión y extinción) a quienes, por su posición de avanzada, podían hacer tambalear las oligarquías tradicionales. Incluso en los casos en que hubo pacto y entrega (como fue el caso de las guerrillas liberales del Llano y posteriormente del M-19 y las FARC) la matanza selectiva se realizó con sigilo, astucia e impunidad. En otros casos como el de Camilo Torres, la falta de garantías en las ciudades también obligó a la lucha desesperada en las montañas y desembocó en el asesinato del líder. Incluso un reformista moderado del Liberalismo como Luis Carlos Galán fue asesinado (cuando se vio que sería elegido presidente) y disuelto su movimiento. Entretanto, en las ciudades se comenzó a implantar una censura con pena de muerte o de destierro para todo aquel que criticara el régimen desde un punto de vista radical y democrático. Fue así como la libertad de expresión terminó entendiéndose (en el mejor de los casos) como una libertad de diagnóstico pero sin permitir (con la excepción de quienes se arriesgaban a correr graves riesgos) el fijar responsabilidades concretas y señalar posibles salidas político-sociales.

La subida al poder de Álvaro Uribe Vélez, dirigente pretendidamente “liberal” en sus comienzos, y heredero del gran capital de una familia de narcotraficantes antioqueños, añadió el narcotráfico a la escandalosa lista de corrupciones del Sistema. Desde entonces, el gran poder económico de la mafia se puso al servicio de las tendencias fascistas que ya se insinuaban en el frente oligárquico, legalizándolas y afianzándolas en el poder. Los llamados "falsos positivos" (en número de  seis mil cuatrocientos dos)  han sido apenas una de las masacres de estos regímenes.

Para complementar esta visión panorámica, es indispensable recordar que sus peores tendencias fueron estimuladas y asesoradas técnicamente por los gobiernos de Estados Unidos, no solamente con la sistemática corrupción de nuestro ejército (entrenado en escuelas militares  para el crimen, en EE.UU, especialmente programadas para oficiales latinoamericanos) sino con préstamos cuantiosos para comprar armas y con asesores de la CIA, expertos en la tortura y la represión. Y, a propósito, es pertinente mostrar la infame hipocresía de los actuales aspavientos de la comunidad occidental, respecto a las operaciones a que se vio obligado el gobierno de Rusia para defender sus fronteras, terminar las matanzas en Donbass por parte de las fuerzas fascistas ucranianas, que todavía son muy fuertes, y anular las amenazas de la OTAN. Es grotesco y estúpido que las llamadas democracias occidentales, que tienen una horrible prehistoria colonialista de matanzas y genocidios (y bastaría mencionar los más de 20 años de espantosa guerra contra Vietnam por parte de Francia y Estados Unidos, o la dictadura de 15 años de Pinochet en Chile, después  que la revolución pacífica de Allende había ganado las elecciones) para calibrar el grado de cinismo descarado de quienes  ahora  tratan de  presentar como  una tragedia y un atropello “imperialista”, la legitima  defensa de fronteras de los rusos contra el fascismo ucraniano y dimensionar lo grotesco de esa representación “humanitaria” que ahora le hacen al mundo las potencias occidentales con ocasión de la guerra de Ucrania. Un portal estadounidense denunció que más de mil ochocientas noticias falsas han sido trasmitidas por Occidente con ocasión del conflicto de Ucrania.  Solamente en Colombia hubo 300.000 muertos en ocho años de dictaduras conservadores y ha habido entre seis y ocho millones de desplazados por la violencia. Y, sin embargo, las plañideras “humanistas” de ahora, no pensaron en aislar a esas horrendas dictaduras colombianas, lo mismo que en decenas de casos similares entre las semicolonias que explotan en el mundo desde hace siglos.

Este bosquejo histórico, necesariamente incompleto y muy esquemático, es necesario para restaurar la memoria de los viejos y alertar a los jóvenes que la ignoran, de modo que les sea más comprensible la situación actual. La constante en esos sucesos es la respuesta represiva y dictatorial (disfrazada de defensa de una supuesta “democracia”, la de los banqueros y grandes negocios)) a las propuestas de cambio que consideran imposible una verdadera democracia política sin una democracia económica y sin una verdadera libertad de crítica y de disensión, con el agravante de que ninguno de los movimientos renovadores mencionados, hizo propuestas revolucionarias, sino reformas populares dentro del sistema operante, con vista a una modernización y racionalización del mismo. En otros términos: en Colombia no ha gobernado casi nunca, una burguesía moderna sino una oligarquía anacrónica. Es por eso que las clases dominantes no han sabido construir en Colombia ni siquiera un capitalismo moderno (del que serían las más beneficiadas) en el que por ejemplo, se haga una reforma agraria que acabe con el latifundismo e instaure la hacienda tecnificada a gran escala con obreros agrícolas en lugar de peones, o en el que se haga efectiva una separación entre el estado y la iglesia y se dé verdadera prioridad a una educación integral, basada en la filosofía, la ciencia y la técnica, en un contexto humanista avanzado; se expidan leyes antimonopólicas, se reformen los cuerpos armados y se reduzcan al mínimo los gastos de represión.

Me parece pertinente además, recalcar que ahora volvemos a tener los colombianos la gran oportunidad de hacer cambios urgentes a este Sistema de capitalismo salvaje, si votamos por Gustavo Petro, inteligente reformista y estadista de la Colombia Humana.